miércoles 29.3.2017
Entre los años 1950 y 1970
miércoles 20 de Marzo de 2013

Australia pide perdón por los bebés robados

Ser menor de edad y estar embarazada era un escándalo en la puritana Australia de los años 50-70. Con la moral como bandera, el Estado arremetió contra estas jóvenes madres, a las que a menudo se les apartó de sus hijos, muchas veces contra su voluntad.

Aquellas mujeres fueron obligadas a firmar los papeles de adopción. Y así, 150.000 niños fueron a vivir con familias a las que el Estado consideraba dignas. Ahora, el gobierno se avergüenza de esa política y este jueves, la primera ministra Julia Gillard pedirá perdón ante el Parlamento.

En aquel entonces, muchas madres menores de edad acababan en instituciones para mujeres marginadas. "Una madre me dijo que tenía tres opciones: dar al bebé en adopción, casarse o tirarse desde un puente", dice Anne, portavoz de la organización Adoption Jigsaw, que ocupa de las víctimas de adopciones forzadas. La mujer pidió que no se mencione su apellido.

"Me dijeron: cierra la boca y procura entender que estás acabada", cuenta en una encuesta del instituto para estudios familiares una mujer que en 1966 se quedó embarazada con 15 años. Nunca pudo ver a su hijo. Cuando protestó, le pusieron a otro bebé en el regazo.

Otra mujer, que también se quedó embarazada muy joven, se casó con el padre del bebé. Más tarde, se lo quitaron. "Durante nueve años no tuvimos otro hijo, porque estábamos demasiado tristes por el robo del primero", señala en la encuesta.

"Horror en nuestra historia", así describió una comisión parlamentaria la política de aquellos años. "No hay duda de que infligió graves daños a madres, padres, niños adoptados y todos sus familiares", dijo la presidenta de la comisión, Rachel Siewert (Los Verdes). Por eso, el Parlamento recomendó una disculpa formal.

Sin embargo, no a todo el mundo le pareció bien. "Condenamos el pasado según los estándares actuales, con oscurantismo moral y arrogancia", escribe la columnista Miranda Divine. "En muchos casos, las madres dieron a sus hijos en adopción por amor".

También Terri Kelleher, portavoz de la asociación de familias cristianas AFA, sostiene que en aquella época muchas madres consideraron la adopción como la mejor opción para su hijo. "Me encantaría que la jefa de gobierno diera las gracias a estas madres y a los padres adoptivos que, en la mayoría de los casos, dieron a los niños un hogar feliz y estable."

Así lo describió una mujer en el diario "The Daily Telegraph": "En 1964 tuve un hijo y, como muchas otras madres solteras, decidí darlo en adopción. Ahora, el gobierno quiere pedir perdón por mi decisión. Pero yo creo que hice lo correcto."

Angela Barra se define como "superviviente" de una adopción forzosa. Tras años de búsqueda consiguió encontrar a sus padres biológicos. "Quien me conoce, ve un rostro alegre y un aspecto amable. Pero quien hurga un poco más, ve mi miedo al contacto físico, mi agobio, mis cicatrices físicas y emocionales", escribe sobre su vida.

Por eso, Barra celebra que el gobierno pida perdón. "Sobre todo, espero que anuncien medidas concretas que garanticen que algo así no volverá a pasar jamás. De lo contrario, todas estas disculpas no tendrían sentido."

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