miércoles 20.9.2017
Economía
FABIÁN TARRÍO, PRESIDENTE DE CAME
domingo 7 de Mayo de 2017

"El dólar anclado y la suba de costos son una combinación letal"

Guillermo Gammacurta
Guillermo Gammacurta
El flamante presidente de CAME, Fabián Tarrío, recibió a la prensa en la sede de la entidad empresaria.

El flamante presidente de CAME, Fabián Tarrío, recibió a la prensa en la sede de la entidad empresaria.

El 20 de abril, luego de tensas negociaciones, la asamblea de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) consensuó una lista de unidad que llevó a la presidencia a Fabián Tarrío, mientras que el histórico dirigente Osvaldo Cordine quedó como presidente honorario de la entidad gremial empresaria.

"Quiero ser un presidente que se preocupa y ocupa por el sector que representa", sostuvo Tarrío durante un encuentro con la prensa en la sede de CAME, en donde dejó en claro que el objetivo es "defender los intereses de las pequeñas y medianas empresas siempre mediante el diálogo constructivo entre los dirigentes y con los funcionarios del Gobierno".

Tarrío se inició en el mundo empresario como comerciante, ampliando sus horizontes como productor vitivinícola en el Valle de Uco (Mendoza) y hacia la construcción, aunque como el mismo aclaró "sigo siendo un representante auténticamente pyme". Además, fue quien acompaño la gestión de Cornide como secretario de Hacienda de la entidad.

El flamante titular de CAME trazó los principales que enfrentan hoy las pymes y enfatizó que "los costos internos son altísimos" y que remarcó que "tenemos la presión impositiva más alta de la región".

A continuación, las principales definiciones que dejó Tarrío durante un apartado del encuentro con la prensa, en el que dialogó con ámbito.com.

Periodista: ¿Qué expectativa tiene para su gestión y para este momento del país?

Fabián Tarrío:
La expectativa de ser un presidente que se preocupa y ocupa por el sector que representa. Tengo algunos años de trayectoria en esto y la verdad es que el sector pequeño y mediano de todas las áreas que tiene CAME como industria, comercio, economías regionales, turismo, está en una situación que no es fácil, tratando de conservar el nivel de actividad porque el pyme es un sector optimista por naturaleza. La expectativa es relativa porque estamos a la espera de que en mayo o junio el cierre de las paritarias y el crecimiento de la obra pública y algunas inversiones permitan multiplicar la mano de obra. También en algunas exposiciones hemos visto una gran expectativa tanto en los negocios cerrados como en la compra de stand para participar como expositores. Somos positivos por naturaleza, pero no estamos seguros de que lo que esperamos se pueda cumplir.

P.: ¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta hoy una pyme?

F.T.:
Los costos internos son muy altos y no nos podemos despegar de ese mal. Con un dólar anclado y costos internos que suben, son una combinación letal para la pyme. Tenemos la presión impositiva más alta de la región. Creemos que es necesaria la reforma fiscal que el Gobierno dice que va a realizar, no sé con qué sistema de gradualismo. Pero en el Gobierno hay distintas opiniones como las hay respecto a cuánto tendría que estar la tasa de interés y que no sea tan tentadoras para que las inversiones no se hagan porque es más fácil poner dinero en el sector financiero. Espero que el presidente Macri tome alguna decisión al respecto para un camino que beneficie el mercado interno, que es el que derrama rápidamente el bienestar a la población.

P.: ¿Cómo analiza la situación de las importaciones?

F.T.:
Se están dando algunas importaciones y hay que estar atentos a que no recrudezcan o al menos que se mantengan en los niveles actuales.

P.: ¿Cree en el proteccionismo, o en un comercio con una administración inteligente?

F.T.:
Adoptaría un término medio. Países como Corea y otros del sudeste asiático han comenzado con un gran proteccionismo pero invirtieron muchísimo en tecnología y luego salieron ellos a venderle al mundo y no que el mundo les venda a ellos. No estamos preparados para un cierre total de la importación pero tampoco podemos permitir que entre de todo, el término intermedio es el camino y mejorar la tecnología.

P.: ¿Considera posible la reconversión productiva de las pymes?

F.T.:
No es tan fácil reconvertir una pyme. Estoy convencido de eso porque yo trabajé de todo. Ahora tengo tres actividades distintas comercio, vitivinícola y construcción, yo me reconvertí a mi manera. O sea me diversifiqué para compensar, pero sigo siendo un representante auténticamente pyme. Pero reconvertir una pyme no es tan sencillo porque aún no está la posibilidad para conseguir el financiamiento para reconvertir una empresa. Entonces está la ironía que nos piden la reconversión pero con qué capital si no tenemos el dinero para hacerlo. Para eso necesitamos financiamiento barato o un plan de fomento, todavía no está dado eso.

P.: ¿El cupo que deben destinar los bancos a la línea de préstamos productivos tuvo resultados?

F.T.:
No tanto porque además hay otro problema. Las pymes somos muy desprolijas, entonces cuando hay que presentar los papeles se nos complica y las entidades trabajamos para que nuestras pymes se ordenen para eventualmente aprovechar estas oportunidades.

P.: ¿Cree que las pymes tomarán personal a partir del plan empalme?

F.T.:
El plan Empalme en algunos sectores no especializados puede provocar mejores ingresos para los que ahora cobran planes, y puede incitar a aquel que tiene que tomar empleados a hacerlo. Es verdad que aquellos que hace muchos años que cobran planes no tienen especialización de ningún tipo y que difícil que alguien quiera contar con ellos para trabajar por más que le salga un 30% más barato, pero hay algunas actividades que podría darse una interesante mano de obra y una expectativa mejor para el que recibe de un plan.

P.: ¿Qué visión tiene CAME con respecto a la problemática que enfrentan las provincias fronterizas por ingreso de productos de países vecinos?

F.T.:
Tenemos una frontera tan extensa, con Chile tenemos 5 mil kilómetros y varios pasos fronterizos, con Bolivia, con Paraguay que ha reconvertido su centro comercial en Asunción en un shopping gigante. Algunas personas que lo que traen la gente son cosas que acá no hay o que no se permiten que entren, pero también están las que se hacen acá y que son más caras por los altos costos internos y nos es difícil competir porque el componente impositivo es muy alto. Toda esa zona de frontera debiera tener un tratamiento impositivo diferencial. De hecho la ley pyme establece en su artículo 10 que los gobiernos provinciales y nacional tiene la de bajar drásticamente la presión impositiva de las provincias de frontera si hubiere asimetría impositiva entre un país y otro.

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