martes 21.8.2018
Economía
Por Iván Carrino y Federico Ferrelli Mazza.-
martes 15 de Mayo de 2018

Liquidez, solvencia y el colapso del peso

Por Iván Carrino y Federico Ferrelli Mazza

Desde hace varios días que vemos que el peso cae frente al dólar, mostrando una marcada debilidad, en medio de un contexto de crisis de confianza.

Una moneda más débil, por sí misma, no significa algo malo. Eso es cierto especialmente si en tu país hay una inflación del 25% anual hace 10 años.

Sin embargo, como se puede observar en el gráfico de Tipo de Cambio Real bilateral, lo que asusta es la velocidad de la corrección, que se debe a temas que exceden lo monetario.



A fines de diciembre de 2015, cuando el nuevo gobierno asumió, la situación fiscal era crítica. Sin embargo, se optó por una estrategia gradual para enfrentar los desequilibrios. El gradualismo elegido implicaba que el mundo estuviera dispuesto a financiar el déficit por un período de tiempo.

Esto iba a ocurrir si el mundo creía que el país no enfrentaba problemas de solvencia.

Ahora bien, el cambio del contexto internacional -caracterizado por el aumento de la tasa libre de riesgo en Estados Unidos- puso en jaque esa "solvencia percibida" y la disposición a financiar el gradualismo. La corrida sobre el peso refleja ese fenómeno y da lugar a un problema de liquidez que, de profundizarse, puede generar un verdadero problema de solvencia.

Frente a este equilibrio múltiple, la ida al FMI trata de señalizar y meter la economía en el equilibrio "bueno". Sin embargo, no creemos que eso sea suficiente: debe cambiar algo de fondo.

Si cambió el entorno, entonces tiene que cambiar la velocidad del gradualismo. El FMI era una carta que podía jugarse, pero no es suficiente. Hace falta retocar el plan original.

Además de la cuestión fiscal, hubo dos factores adicionales que agravaron la situación.

El primero es que desde diciembre de 2017 que la confianza en la Política Monetaria venía cayendo. Una intervención del poder ejecutivo en la independencia del Banco Central afectó las expectativas, y la demanda de pesos cayó, derivando en la suba del dólar.

Por otro lado, el Congreso comenzó a discutir cada vez más seriamente la reimposición de controles a las tarifas de servicios públicos, lo que, de aprobarse, implicaría un mayor gasto en subsidios y un deterioro de una situación fiscal ya delicada.

Así que lo que estuvimos viendo en estos últimos días en el mercado cambiario es el reflejo de todas estas cosas.

Para revertir esta situación es necesario que se restablezca la confianza en la política monetaria y que el plan fiscal sea más ambicioso. Si eso se consigue, Argentina podría evitar caer en el equilibrio malo (crisis de solvencia) que, como se deduce, es el que muestra el peor escenario para la demanda de dinero.

Es decir, una mayor inflación, mayor tipo de cambio nominal, mayor tasa de interés y peor escenario de crecimiento futuro.


*Iván Carrino & Asociados

1 comentarios