lunes 20.8.2018
Ambito BIZ
A la conquista del país asiático
jueves 9 de Agosto de 2018

San Ignacio exportó su primer cargamento de dulce de leche a Japón

San Ignacio, el principal exportador de dulce de leche del país, se abrió a un nuevo mercado. Desde los primeros días de agosto, el primer cargamento de dulce de leche argentino salió rumbo a Japón, uno de los mercados más exigentes del mundo.

"Desde hace dos años que estamos detrás de este proyecto", afirmó Alejandro Bertin, Gerente General y Director de Establecimientos San Ignacio, y agregó: "Japón es un mercado muy duro en cuanto a reglamentaciones y rotulados que otros no exigen".

En la actualidad, las exportaciones argentinas de dulce de leche representan el 4% de la producción anual del país. De ese volumen que se exporta, San Ignacio representa el 40%.

Los mercados ya conquistados por la marca son Chile (27%), Brasil (26%), Estados Unidos (11%), Paraguay (11%) y Bolivia (7%). Además, San Ignacio es la única empresa habilitada para exportar a la Unión Europea, donde los principales mercados son España (8%), Reino Unido (4%) y Alemania (2%).

"Si bien el primer cargamento no es muy grande, sabemos que es el principio de algo que soñamos y esperamos que sí lo sea a lo largo del tiempo", sostiene Bertin. En esta oportunidad, se exportaron 3 pallets, que contenían 105 cajas de 12 frascos de vidrio cada una. Es decir, un total de 3780 frascos, con 1701 kg. netos.

Según cuenta Juan Patricio Anderson, Gerente de Comercio Exterior de San Ignacio, "las expectativas que tenemos para este primer embarque es que en los primeros 90 días de una vez de haber arribado al mercado japonés, nuestro cliente esté nuevamente generando una orden de compra para reponer la venta de este producto".

Las principales ciudades en las que se podrá comprar el dulce de leche San Ignacio son Tokio, Yokohama, Osaka y Kobe. Se podrá conseguir en supermercados y retailers que comercializan productos importados.

"En nuestra sociedad, el dulce de leche tiene un arraigo tan profundo como el tango. Creo que es un sueño posible que el dulce de leche argentino pueda tener el mismo éxito y la profundidad cultural que ya tiene el tango en Japón", analiza Alejandro Bertin sobre el potencial del producto: "Allá el tango llegó como arte y, en el caso de nuestro producto, llegaría como arte culinario y así poder mostrarle al mundo la conexión tan profunda que los argentinos tenemos con nuestro dulce de leche".

• Las exigencias del mercado japonés

Desde San Ignacio explicaron que la principal diferencia con otros mercados, en cuanto a los requerimientos fue la rigurosidad y el detalle de la información impresa en el rótulo, como por ejemplo las tablas nutricionales.

"Era un gran desafío poder estar a la altura de semejante mercado", dijo Juan Patricio Anderson.

"La segunda diferencia fue que, independientemente de nuestras certificaciones y especificaciones técnicas, el producto tuvo que ser previamente analizado en Japón. Ellos tienen que corroborar que todos los valores fisicoquímicos y microbiológicos que nosotros declarábamos eran efectivamente los que contenían", agregó.

"Lo que más nos sedujo del mercado japonés fue la oportunidad que se nos presentaba de poder ofrecer nuestro producto a un consumidor extremadamente desarrollado en cuanto a sus hábitos de consumo y, de la misma manera, extremadamente exigente de los productos que consumen", concluyó Anderson.

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