domingo 23.9.2018
Política
Por Liliana Franco.-
domingo 2 de Septiembre de 2018

Gobierno sabe que necesita más de un perdón del FMI

Liliana Franco
Liliana Franco

La reestructuración y las figuras que conformarán el Gabinete nacional fueron motivo de múltiples y diversas versiones -y operaciones- durante todo un domingo que será recordado como uno de los más caóticos en materia informativa. La misma incertidumbre y sobresaltos que tuvieron los argentinos el jueves pasado por la situación cambiaria, con el dólar desatado, se vivió hoy en el plano político, con un inusual desfile de nombres como potenciales ocupantes del previsiblemente recortado equipo ministerial.

De esta forma, el Gobierno retomará el martes las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional en una posición particularmente débil. No sólo deberá solicitar una reformulación del programa acordado a partir de los incumplimientos incurridos a tan sólo un par de meses después de su inicio, sino que lo hará en un contexto de revuelo político dentro de la coalición gobernante. Tal vez como único descargo pueda argumentar que los errores de no fueron exclusivos de la Argentina, ya que los técnicos del FMI también fallaron en el diagnóstico y los instrumentos.

El área más caliente de las versiones se concentró en el Palacio de Hacienda. Fueron intensos los trascendidos en cuanto a que su actual titular, Nicolás Dujovne, había presentado en más de una oportunidad su renuncia y que podría llegar a ser reemplazado por Carlos Melconian.

Un estrecho colaborador del ex presidente del Banco Nación y amigo del presidente Mauricio Macri señaló a ámbito.com que, en materia económica, "hay una tarea en marcha que tiene que ser completar el actual equipo", descartando de esta forma el desembarco, al menos en lo inmediato, de Melconian en el Gabinete. En medios oficiales se hacen distintas lecturas. Unos deslizan que Melconian habría puesto condiciones para hacerse cargo de las riendas de la economía que no fueron aceptadas por Macri.

Otros creen que Melconian habría decidido dar un paso estratégico al costado para dejar que Dujovne sea la "cara" de las malas noticias (el ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional) recayendo sobre él los costos políticos, para luego ir al ministerio. La historia argentina es pródiga en este tipo de relevos, como sucedió con el ex ministro Erman González, que hizo el "trabajo sucio" antes de que asumiera Domingo Cavallo a comienzos de los noventa, o Jorge Remes Lenicov, en una circunstancia semejante antes del ingreso de Roberto Lavagna a principios del milenio.

Sobre el fin del día parecía confirmada la continuidad de Dujovne y por lo tanto sería el encargado de negociar con el FMI la reformulación del memorando de entendimiento. Cabe señalar que ya se va en camino de incumplir hasta con las metas previstas en el peor escenario (denominado adverso) en el acuerdo vigente.

En este sentido, los primeros adelantos de las consultoras privadas hablan de un rango de inflación que tranquilamente puede situarse entre el 5 y el 7% en septiembre, tornando ilusorio al techo de 32% anual acordado con el Fondo. Las previsiones privadas resultan inciertas en medio de la turbulencia cambiaria, pero ya se está hablando de una inflación anual en el rango del 35 al 40% hacia diciembre.

Otro tanto sucede con el crecimiento. Ya el gobierno reconoció que habrá una caída en la actividad en este año, pero el efecto negativo de los últimos embates del dólar y las tasas de interés tornan posible un escenario en el que la caída extrema de 1,3% en el producto bruto interno del año pueda llegar a ser superada.

Dujovne ya anticipó la semana pasada que el entendimiento con el Fondo pasaría por una mayor disposición del crédito de 50.000 millones de dólares acordado - adelanto de los desembolsos - a cambio de un mayor ajuste fiscal.

En el acuerdo suscripto con el Fondo en julio pasado se estipuló que, entre otras medidas, que se demoraría la implementación de la reforma impositiva para 2020 como forma de apuntalar los ingresos y mantener en 25,5% las retenciones a las exportaciones de soja. Los últimos trascendidos dan cuenta no sólo de la decisión de ir en este sentido, sino también en aumentar la carga tributaria sobre determinados sectores.

El memorando de entendimiento también plantea la necesidad de reducir los subsidios a la energía y el transporte. En este capítulo el gobierno enfrenta un serio problema ya que buena parte de estas actividades están vinculadas al dólar y la reciente devaluación obligaría a ajustes de tarifas difíciles de soportar por los consumidores.

También se señala en este acuerdo, el compromiso de ajustar hasta 8 % los pagos en salarios del sector público para el período junio 2018 - junio 2019, una meta que choca de frente con una inflación que supera el 30% anual.

El compromiso también contempla una fuerte reducción de las transferencias discrecionales a las provincias, reducción de la obra pública y venta de activos del Estado, todos temas que demandan una compleja negociación política.

Pero, en lo inmediato, uno de los aspectos que más inquieta en los mercados financieros es la forma que finalmente adopte la política cambiaria. El Fondo Monetario Internacional limitó el accionar del Banco Central de la República Argentina en cuanto a su margen de intervención en la plaza cambiaria. Y si bien las restricciones originales fueron flexibilizadas, en el mercado no queda claro cuál es el poder de fuego de la autoridad monetaria. Despejar este interrogante es clave, toda vez que la primera urgencia para el gobierno es frenar la corrida cambiaria.

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