Expuso ante la Comisión de Disciplina

Para evitar jury, Rafecas justificó la desestimación de la denuncia de Nisman

POLÍTICA | 
El juez federal Daniel Rafecas presentó su descargo ante la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, frente a la acusación de presunto mal desempeño de sus funciones, que podría derivar en un pedido de juicio político en su contra.Rafecas aseguró que su resolución de desestimar la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra Cristina de Kirchner por el memorándum de entendimiento con Irán "no fue una excepción sino la regla". El juez mencionó otros casos en los que tomó la misma decisión de desestimar la denuncia y no pedir pruebas, entre los que citó presentaciones judiciales contra Mauricio Macri, Elisa Carrió, Claudio Avruj, Federico Sturzenegger y Julio Cobos. "De ser cierta la acusación en mi contra, deberían investigarme por estas otras causas", evaluó. Incluso, el magistrado dejó claro que tampoco iba a renunciar, y que se iba a "hacer cargo de todas las consecuencias" de lo que resolvió "en todos los casos" en los que le ha tocado trabajar, "con la convicción de haber hecho siempre lo correcto".El titular del juzgado federal N° 3 fue citado por la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura el 23 de noviembre, como resultado de una votación en la se requería mayoría simple de votos (cinco votos). Su presentación coincidió con las detenciones y procesamientos decididas por el juez Claudio Bonadio a partir de la denuncia de Nisman que él había desestimado por inexistencia de delito.La citación de Rafecas obtuvo seis votos positivos, que se impusieron a los dos votos negativos (uno de ellos a raíz de una disidencia parcial). A favor de citar a Rafecas estuvieron los consejeros Ángel Rozas (senador UCR), Miguel Piedecasas (abogado del interior), Pablo Tonelli (diputado Cambiemos), Juan Bautista Mahiques (representante del Poder Ejecutivo), Jorge Candis (académico) y Gustavo Valdés (diputado y gobernador electo de Corrientes). Por la negativa se pronunció Leónidas Moldes (juez) y, en carácter parcial, Luis María Cabral (juez), quien había solicitado la postergación del tratamiento del dictamen.Según consta en el dictamen que instruye el consejero Rozas, la acusación por presunto mal desempeño que pesa sobre Rafecas fue por "haber desestimado" la denuncia efectuada por el fallecido fiscal Alberto Nisman "sin dar lugar a la mínima investigación, con insuficiente formulación, con manifestaciones políticas impropias e inusual premura"."Mi actuación en esta causa fue clara y transparente y, aún si esto tiene un desenlace negativo, por supuesto que lo voy a lamentar, pero lo más grave no es en términos personales sino en términos institucionales, aunque confío en cómo funciona nuestra democracia. De todos modos, tengo fe que ésto no va a suceder", expresó el magistrado tras conocer el resultado de la votación.El centro de la investigación del desempeño de Rafecas, iniciada por denuncias de los diputados oficialistas Elisa Carrió y Waldo Wolff, se ubica en sus decisiones en relación a la denuncia que, en enero del 2015, pocos días antes de ser hallado muerto de un disparo en la cabeza, había formulado el entonces titular de la UFI-AMIA Nisman, contra la ex presidenta Cristina de Kirchner por el presunto encubrimiento de los iraníes acusados del atentado a la AMIA, causa por la que ahora Claudio Bonadio pidió su desafuero y detención preventiva. Sin embargo, Rafecas se defiende: "La denuncia de Nisman gira en torno al Memorándum con Irán, que se firmó en enero del 2013. Como sabemos, ese Memorándum, no vio la luz, no entró en vigor, Irán nunca lo aprobó, no se procesaron las cartas reversales. Ese Memorándum quedó trunco, no se convirtió en un acto jurídico y, por lo tanto, no pudo producir ninguno de los efectos que, supuestamente, podía tener", explicó. En este sentido, el magistrado sostuvo que para que exista un delito "lo que vale es el ordenamiento jurídico" ya que "la mera intención no basta".El magistrado respondió, además, por las llamadas supuestamente amenazantes que hizo al también diputado Waldo Wolff para reclamarle que dejara de cuestionarlo en los medios de comunicación por la determinación que había tomado en torno al caso contra la entonces mandataria nacional y varios de sus funcionarios.El juez federal aseguró que fue la "primera vez" en su carrera que decidía comunicarse telefónicamente con un ciudadano con estos fines, pero explicó que lo hizo porque la "pareció ineludible" ya que -según entiendía- los dichos del entonces dirigente judío "afectaban a la investidura de los jueces".También defendió la inclusión en la causa de documentos firmados por Nisman en los que elogiaba al gobierno kirchnerista y que según Wolff no eran contemporáneos al Memorándum con Irán: "Los textos tenían el mes y la fecha", señaló al respecto.Tras leer su escrito, Rafecas mantuvo un largo intercambio con el consejero radical Ángel Rozas, que le consultó, entre otras cosas, por la premura con la que decidió cerrar la causa y el rechazo de algunas pruebas que le habrían acercado.El senador de la UCR, instructor de la denuncia de Carrió, destacó además que la Cámara de Casación lo apartó del caso y le preguntó por su relación con Nisman."Lo conocía por lo menos desde el 2005 o 2006, por la actividad comunitaria (en el ámbito de la religión judía). Forjamos una relación cordial, no llegó a ser una amistad, pero de respeto mutuo", respondió.Además, contó que le "dolió mucho" la muerte del fiscal y que le hubiera "encantado discutir las cuestiones jurídicas" de su fallo con él."En ese sentido tuve un conflicto entre mi rol de juez y mi rol de, si se me lo permite, referente judío. Yo opté por darle prioridad al primer rol y hoy volvería a hacerlo", agregó.Ahora, Rafecas debe esperar a que la comisión de Disciplina y Acusación decida si eleva el caso al plenario del cuerpo, para lo que el oficialismo tendría los votos necesarios.De ser así, la totalidad de los integrantes del Consejo deberán decidir en una nueva audiencia si avanzan con el juicio político, pero para esto se necesita el apoyo de dos tercios de sus integrantes, mientras que el macrismo solo cuenta ocho miembros propios.• Respaldo papalCon la divulgación de una foto, la semana pasada Rafecas recibió el respaldo explícito del Papa Francisco ante la citación. La imagen fue tomada en la residencia de Santa Marta en el Vaticano, tras mantener una charla de alrededor de 50 minutos. El justice había desembarcado en Roma para participar de un coloquio contra el narcotráfico, junto a sus pares, entre los asistieron María Servini de Cubría y Sergio Torres.   Ese coloquio se llevó a cabo en la Academia Pontificia de Ciencias, a cargo de monseñor Marcelo Sánchez Sorondo y uno de los que estuvo a cargo de la organización y de los invitados argentinos fue el legislador porteño de Bien Común y titular de La Alameda, Gustavo Vera. Rafecas se embandera en la independencia judicial, lo que generó que el Sumo Pontífice aprobara su invitación y luego la charla en privado. En ese coloquio el Sumo Pontífice reclamó que el Poder Judicial sea independiente de lo político.