• Abundan los actos, que por ahora son pacíficos. • La provincia se divide entre el peronismo y la izquierda. • Una historia que se repite.
Los escandalosos comicios cordobeses dieron lugar ayer a dos demostraciones callejeras. A horas de que termine el escrutinio definitivo, Juan Schiaretti reunió a los suyos en una caravana por el interior. Con cerca de 45 mil seguidores, quiso contrarrestar el cacerolazo que montó en simultáneo Luis Juez en la capital provincial. El intendente tuvo apoyos que muestran que, como el resto del país, Córdoba vuelve a dividirse entre peronismo e izquierda, como Aníbal Ibarra, Pino Solanas o Raúl Castells. La caldeada jornada no registró incidentes ni violencia sólo porque los antagonistas finalmente no se cruzaron.
Hubo dos demostraciones callejeras. Juan Schiaretti reunió 45 mil seguidores. Luis Juez organizó un cacerolazo y tuvo apoyo de Ibarra y Castells.