El ministro de Economía aseveró ayer que no tiene apuros en cerrar un acuerdo con el Club de París. Es como sucede con la emisión de un bono que marque tras nueve años el retorno de la Argentina al mercado de créditos internacional. No tiene urgencias fiscales. El plan oficial pasaría por iniciar las negociaciones con el Club de París antes de fin de año y con el convencimiento de que no será necesario un aval del FMI a ese entendimiento. Un pago al contado como se planeó en 2008 a los países acreedores no está en estudio. (Ver pág. 7.)