Mauricio Macri no se resigna y todavía guarda energía. Insiste en su autoenjuiciamiento, maniobra que lo encontró sin aliados. Sin posibilidades de juicio político, como pide, está dispuesto a más. El PRO ahora amenaza con ir a la Justicia (como si caminar esos pasillos no le propinara ya bastante pesar) para impugnar la comisión investigadora si no logra que le cedan el control. (Ver págs. 14 y 15.)