ANTIMOYANISTAS CONFIRMAN ELECCIÓN PROPIA CON CALÓ EL 3 DE OCTUBRE. MOYANO AVANZA EN INTENTO DE REELEGIRSE MAÑANA
CISMA DE LA CGT PREOCUPA A LOS EMPRESARIOS Y GOLPEA LA POLÍTICA
Antonio Caló y Hugo Moyano.
La pelea interna en la CGT avanzó a lo que parecía ya inevitable: Hugo Moyano desoyó llamados a la unidad y confirmó que mañana hará un congreso en el cual buscará reelegirse como secretario de la organización, pese a que el Ministerio de Trabajo le quitó legalidad a esa cumbre. Sus adversarios le pusieron fecha a otro cónclave que se hará el 3 de octubre en el cual llevarán, hasta ahora con respaldo legal, al metalúrgico Antonio Caló. Vuelve a haber dos CGT como en otras épocas, y el hecho preocupa en todos los terrenos. En lo político, es en el fondo también una división dentro del peronismo, que no tardará en trasladarse al campo partidario, más cuando Moyano se aparta del rol de sindicalista reivindicativo para moverse como un opositor que impugna al Gobierno que hasta hace algunos meses lo tenía como principal aliado y que ahora logra aislarlo y achicar su gravitación para devolverlo al formato que tuvo el camionero en los años 90, reducido al MTA. En el terreno empresario esta división preocupa porque complicará todas las negociaciones. Los dos sectores buscarán competir en paritarias por aumentos mayores. Ya existe una CGT disidente que arbitra el gastronómico Luis Barrionuevo y la CTA -que agrupa principalmente a los estatales- está también dividida en los sectores de Yasky (oficialista) y de Micheli (opositor). Para el poder político puede convenir la fragmentación de las centrales que, así, pierden poder de fuego. Pero para la marcha de la economía es una complicación porque hay paritarias que prevén reapertura y revisión para fin de año con pedidos de «bonos» . (Ver págs. 2 y 3.)