Asunción - El expresidente Fernando Lugo hizo mucho daño a la Iglesia Católica, dijo ayer el obispo del departamento de Alto Paraná (este de Paraguay), monseñor Rogelio Livieres, tras entrevistarse con el presidente Federico Franco en el Palacio de Gobierno.
«Lugo hizo mucho daño a la religión, a la Iglesia y a la sociedad», declaró a periodistas el prelado, quien evitó referirse a la conversación que mantuvo con el designado jefe de Estado.
Livieres acusó al exmandatario paraguayo de politizar las parroquias católicas y de arrastrar a monjas y curas a su proyecto político. «Con la organización del Gobierno y la ayuda de curas se sacaba a chicos de las capillas y parroquias para ir a Venezuela para ser adoctrinados por 15 días», subrayó. «Las capillas y parroquias se transformaron en comités políticos de Lugo. Teníamos que andar patrullando para que no se organicen mitines políticos», relató. «Gracias a Dios, eso se acabó», aseguró.
El expresidente Lugo fue obispo católico del departamento de San Pedro hasta el año 2004. Dos años más tarde anunció su incursión en política y en 2008 fue electo presidente de Paraguay por la coalición Alianza Patriótica para el Cambio.