Una mujer suicida de los Tigres de la Liberación de la Patria Tamil se hizo explotar por la mañana en Vishwamadu, Sri Lanka, y causó la muerte 28 personas, 20 militares y 8 civiles, la mayoría de estos últimos mujeres y niños.
Las víctimas civiles eran desplazados que dejaban la región de Mullaitivu, en el oriente del país, según el gobierno el último bastión de los Tigres Tamil, para entrar a otra zona considerada más segura.
El miércoles 4 el gobierno anuncio que en 24 horas caería el último bastión rebelde.
El atentado fue cometido poco antes del mediodía local.
Además de los 28 muertos, la explosión causó heridas a otros 40 civiles y 24 militares.
La mujer se acercó a algunos soldados y, cuando la iban a registrar, activó los explosivos y causó uno de los atentados más graves de los meses últimos.