Federación Agraria Argentina emitió un comunicado en el que negó en forma terminante la evasión adjudicada a esa entidad por la AFIP y recordó que las cartas de porte eran controladas por ese organismo y emitidas por el Estado.
"El kirchnerismo sigue utilizando al Estado para perseguir y amedrentar a los que piensan distinto. No hay problemas con los controles, pero esto coloca a la Presidenta en una situación de falta de calidad institucional", advirtió dijo su titular Eduardo Buzzi.
Buzzi dijo que también se debería analizar qué ocurre con el sistema actual, que ya no lo manejan ni la Federación Agraria ni el Centro de Acopiadores.
En un comunicado, Federación Agraria Argentina afirma que las funciones indelegables de un organismo como AFIP deben ser el control y fiscalización, aspectos que nuestra entidad no discute, pero antes debieron prevenir y no lo hicieron. Si hubo evasión, por lo menos, existe impericia en la gestión de la AFIP que conduce Echegaray.
No tuvo relación en la venta de Cartas de Porte que originaron la supuesta evasión que señala la AFIP. La comunicación confusa que se publicó en los medios el día de hoy es tendenciosa y maliciosa al pretender vincular a la FAA con esa evasión mediante la asociación de un ilícito con la mención de quienes administramos las Cartas de Porte por entonces, asegura Federación Agraria.
La FAA y Acopiadores solo emitían el formulario de Carta de Porte, no sin antes solicitar la autorización correspondiente a la AFIP denominada CAC (Código de Autorización de Compras), en donde se detallaban los datos fiscales del comprador. Sin este Código de autorización la FAA no emitió Carta de Porte alguna. Por lo que en definitiva, el único organismo que autorizaba la emisión de Cartas de Porte fue AFIP, sostiene la entidad.
La AFIP había denunciado una evasión impositiva de 300 millones de pesos a través de las cartas de porte que involucra a "prestanombres e intermediarios insolventes y a productores agropecuarios (reales y ficticios), como así también a firmas destinatarias de los granos, como molinos, aceiteras y exportadoras".
La evasión se originó a partir de la obtención irregular de más de 130.000 cartas de porte que representan 3.250.000 toneladas de granos por las cuales los productores no pagaron IVA y Ganancias y que generaron ventas por $ 2.800 millones.
La maniobra empezó cuando el sistema de emisión de cartas de porte, que es un documento indispensable que necesitan todos los productores para transportar sus granos, era administrada por la Federación Agraria Argentina y la Federación de Acopiadores.
Cabe destacar que a partir de febrero de 2009 la AFIP implementó un sistema gratuito de tramitación de ese documento para evitar que terceras personas, con documentación adulterada, adquiriesen las cartas de porte en nombre del verdadero productor.
Esta investigación de la AFIP se inició a partir de la denuncia realizada espontáneamente por un pequeño productor agropecuario, quien declaró que se compraron 350 compras de cartas de porte a su nombre. Esa cantidad de documentos no está relacionada con su capacidad económica y productiva.
También se logró detectar la intervención de profesionales, principalmente contadores públicos, tanto en los trámites como también en la creación de las empresas ficticias involucradas. La operatoria tiene ramificaciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Salta, Chaco, Tucumán, Santiago del Estero, Mendoza, San Luis y La Pampa.
En el marco de esta investigación, se realizaron allanamientos ordenados por el juez federal de Mercedes, Dr. Héctor Echave.
Síntesis de la maniobra
Con la finalidad de sintetizar la maniobra investigada, se exponen las distintas etapas donde se demuestra que los granos salen en forma marginal desde su lugar de origen, pero antes de llegar a su etapa final (usuarios), se intentaba "blanquear" las operaciones en etapas intermedias a través de diferentes figuras, ya sea personas físicas o jurídicas:
Estudios contables: Son los responsables de la creación de las denominadas "carpetas", también llamadas "usinas" y/o "prestanombres", tratándose generalmente de personas sin capacidad económica. En la presente maniobra ilícita también se ha observado la utilización de personas reales (físicas y jurídicas), con real capacidad económica, las cuales desconocerían la operatoria.
El "datero": Se trata de la persona que oficia como un primer nexo entre el productor marginal y los intermediarios que participan en el blanqueo de los granos. También suele aportar nombres de personas a los contadores para la creación de las "carpetas".
El "valijero": Es la persona responsable de efectivizar el pago al productor marginal por el cereal. El origen del dinero presuntamente proviene de los usuarios (molinos, exportadores, aceiteras, acopiadores).
Obtención de las cartas de porte: En la maniobra descripta, se corroboró que, especialmente en el caso de los productores reales, los dateros y/o los estudios contables habrían sido los responsables de obtenerlas.
Intermediarios: Son empresas "fantasmas", que presentan un cierto viso de legalidad en cuanto a su situación fiscal. Las mismas actuarían por "cuenta y orden" del presunto productor y como agentes de retención del mismo, sin ingresar las retenciones practicadas.
Corredores: Son los responsables de la intermediación del cereal marginal. Se encargan de la facturación, cobranza y pago de la mercadería.
Usuario: Es la etapa final en la comercialización del cereal marginal. Aquí el grano llegó "blanqueado" y las personas jurídicas (exportadores, molinos, aceiteras, acopiadores) generalmente practicaron las retenciones correspondientes al último de los presuntos "intermediarios" que actuaron en la cadena de comercialización investigada.