Los observadores de la Liga Árabe advirtieron en su primer informe sobre Siria que el régimen de Al Asad incumplió el plan elaborado por ese organismo para poner fin a la represión y la violencia.
El régimen, subrayó el reporte, respetó sólo en forma parcial los compromisos que asumió con la Liga Árabe para la liberación de prisioneros, mientras hay ciudadanos que denuncian detenciones en lugares secretos.
Por otra parte, el grupo de contacto para Siria de la Liga Árabe decidió que su misión de observadores en ese país continúe sobre el terreno y solicitó apoyo político, financiero y logístico a sus países miembros.
Según un comunicado difundido al término de una reunión en El Cairo, los miembros de esta comisión ministerial acordaron "dar el tiempo suficiente" a la misión para que complete su trabajo e incrementar su presupuesto y el número de observadores.
El jefe de la misión, el general sudanés Mohamed al Dabi, deberá presentar un informe a finales del primer mes de trabajo al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, y este remitirlo al grupo de contacto.
Asimismo, se decidió que Al Arabi se ponga en contacto con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aunque se mantuvo que "la solución a la crisis (en Siria) debe darse en el marco árabe", según subrayó el dirigente del organismo panárabe en una rueda de prensa tras la reunión.
La delegación de observadores de la Liga Árabe comenzó su misión en Siria el pasado 22 de diciembre y está integrada ahora por más de 150 personas.