Una española denunció que su hijo, un bebé de 15 meses, fue suspendido durante una semana de una guardería pública de Alicante por morder a sus compañeritos.
Según las fuentes, la mujer llevó al niño al lugar pero al llegar la directora le dijo que "no podía dejar al menor, ya que se había tomado una medida provisional con él debido a unos posibles mordiscos a otros niños".
Tras la denuncia, la directora de la guardería aseguró que tomó la decisión de suspender al chico luego de tres "episodios de mordiscos realizados" por el niño "hacia otros bebés del centro, causando heridas en torso y rostro".
En tanto, autoridades educativas españoles avalaron la medida y aseguraron que fue tomada en conjunto.