El jugador palestino Mahmud Al Sarsak fue recibido con flores y carteles en la franja de Gaza después de permanecer tres años detenido y de realizar una huelga de hambre de 94 días.
La libertad de Al Sarsak se produjo también tras llamamientos de la FIFA y la FIFPro, que pidieron por el jugador de 25 años y miembro de la Yihad islámica, que había sido detenido por Israel en julio de 2009 cuando salía por Erez para ir a Cisjordania, fichado por el club cisjordano de Balata.
Al Sarsak "fue trasladado de inmediato al hospital de Shifa, donde está con su familia y es atendido por los médicos", declaró su abogado, Mohamad Yabarin, quien agregó que el jugador "está muy contento y se encuentra en buen estado de salud".
El futbolista finalizó el pasado 18 de junio una huelga de hambre que mantuvo durante 94 días, tras llegar a un pacto de que no se renovaría su detención bajo la Ley de Combatientes Ilegales, que permite a Israel arrestar a palestinos sin cargos indefinidamente.
La ONG israelí "Médicos por los Derechos Humanos", que lo visitó en prisión, señaló que Al Sarsak había perdido el 33 por ciento de su peso corporal, sufría una pérdida extrema de tejido muscular, tensión muy baja y perdía continuamente la conciencia, e indicaron que era muy probable que no pudiera volver a jugar al fútbol de manera profesional.
Nacido en un campo de refugiados, Al Sarsak se convirtió a los 14 años en el más joven debutante en la Serie A de Palestina.