Por Ezequiel Orlando.- En entrevista con ámbito.com, el Premio Nobel de Economía, Edmund Phelps advirtió que la impresión de billetes por parte del Gobierno argentino "desembocará en una hiperinflación". Y que debido a las tasas actuales la economía nacional es "insostenible". Además, advirtió que para la crisis de la Unión Europea "existen sólo dos posibilidades: subir los impuestos o recortar los gastos".
El economista estadounidense, premio Nobel en 2006, dedicó sus estudios a las compensaciones internacionales en las políticas macroeconomicas. Tal es así que la Real Academia de las Ciencias de Suecia al galardonarlo dijo que su aporte ayudó a entender "la relación entre los efectos a corto y largo plazo de la política económica".
Analista de las políticas macro, el actual catedrático de la Universidad de Columbia, señaló que en la economía argentina "existe un déficit fiscal muy grande, y peor que eso resulta la imposibilidad para el Gobierno de tomar préstamos en el exterior". "Por ello cubren el déficit con la impresión monetaria, obligando al Banco Central a absorber ese resultado negativo", evaluó.
En la charla con este medio mantuvo su tesis de que el ritmo económico local "no es sostenible" e incluso diagnosticó que no se puede imprimir dinero "a una tasa tan alta, porque tarde o temprano desembocará en una hiperinflación". Una vez llegada a esta instancia, Phelps especuló que "la economía real colapsaría porque a las compañías les costaría comprar sus suministros, contratar empleados, y entonces aparecería una crisis económica", incluso si el Gobierno intenta lidiar con eso, insistió.
Por ello, mencionó que "la emisión monetaria sólo es beneficiosa al comienzo, pero luego se estructuran los efectos perjudiciales y son los que más se sienten", en ese sentido el investigador que se formó en Yale aseveró que la "Argentina debería hacer reformas".
Ante este escenario Phelps planteó que sería factible "una economía con inflación tan alta" aunque estimó que si los impuestos fueran lo suficientemente altos como para superar el gasto público, tal que no haya déficit fiscal, y si la balanza de pagos fuera positiva, "entonces una economía así sería sostenible". "Tampoco recomendaría esa situación, pero sería sostenible", se sinceró.
Respecto a la actualidad de Europa, el Nobel describió que para revertir la crisis "existen sólo dos posibilidades: subir los impuestos o recortar los gastos". "No hay ninguna tercera posibilidad", sentenció.
Sólo contempló una alternativa en el caso de que Alemania subsidiara a los países en crisis de la UE. La ruptura del euro "no es una opción porque nadie quiere irse de la moneda común". La razón de este deseo de mantener el bloque, según la opinión del economista, es la mayor eficiencia que lograrían si obtuvieran ayuda externa.
Por esa razón opinó que para los países más perjudicados, "el mejor camino sería quedarse en el euro y recibir subsidios de Alemania. El segundo mejor sería quedarse en la Eurozona y hacer lo que sea absolutamente necesario para restaurar los mercados de crédito". Así, planteó que el mejor camino para los países en crisis es subir los impuestos para cubrir sus gastos.
"Si el euro sobrevive, que creo que pasará, será porque España, Italia y Grecia superarán sus crisis. Habrá pérdidas y los salarios deberán disminuir para que ganen competitividad, pero ese es el escenario más probable", remató.