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A rodar

• En Ámbito Financiero -y en esta columna en particular- se contó en detalle la interna para elegir autoridades en la asociación que agrupa a las terminales (ADEFA) que generó el enojo de Toyota por sentirse desplazada de la conducción. Incluso, se publicó la comunicación que hizo la automotriz japonesa al terminó de la elección que consagró a Hernán Vázquez, de Volkswagen, como presidente. En la presentación ante la prensa de la nueva cúpula de la entidad, el titular de la marca alemana se refirió al tema. Como se trata de escuchar todas las campanas, este es el tramo de la charla en la que fijó su posición sobre el asunto: "Las quejas que pueda tener Toyota a mí no me la han manifestado personalmente, nunca las escuché en directo, ni por carta, ni por teléfono. Cuento con Toyota como una de las doce empresas dentro de ADEFA, es una marca muy importante. Nosotros no nos peleamos con nadie. ¿Qué fue lo que pasó? Aquí cada marca tiene que hablar en forma particular y yo hablo por Volkswagen. Desde hace tiempo somos de la postura de que ADEFA tiene que estar comandada por una lista que reúna un consenso que represente al sector. El orden alfabético (N de R: el sistema que estableció la entidad para elegir presidente en base a la primera letra de cada marca de manera alfabética y que, de haberlo aplicado, le podría haber correspondido el turno a Toyota) nos parece que pudo haber sido una solución en un momento, que se saltó en muchas oportunidades. No es la primera vez, ni mucho menos, que se hace. De hecho, probablemente algunos de los que habla intentó hacer lo contrario y, al no tener éxito, tal vez no lo hizo. Digo tal vez porque a mí sí que me pasó. Nos propusieron, vimos que no iba a tener éxito y no lo hicimos. Entonces, tengo que aceptar las reglas de juego y cuando, tal vez lo hice y no salió, me quedé tranquilo porque (con los elegidos) me sentí representado, desearía que todos sientan lo mismo por quienes ahora representamos a ADEFA queriendo un país más productivo, que exporte más y que consiga la rentabilidad para lograr mayores inversiones. Existe la democracia y la democracia optó porque esta "troika" (se refirió a Luis Peláez Gamboa, de Renault, y César Ramírez Rojas, de Scania, que lo acompañaban) sean los portavoces de la entidad. Así que puedo entender los malestares, no hay más que eso. Todos somos personas razonables y quiero destacar que en la última reunión que tuvimos con el ministro (Dante) Sica estaban representadas todas las terminales, incluso Toyota". Tema terminado

• Hablando de Toyota, la automotriz que lideró el mercado en octubre (ver aparte), hay un dato que es importante para conocer la magnitud de la crisis actual del sector. La marca es habitualmente generadora de buenas noticias por su crecimiento. Sin embargo está empezando a sentir la dureza del mercado. Ámbito Financiero había informado semanas atrás de las curiosidades que se daban por el efecto Impuesto Internos. Por ejemplo, que el modelo SW4 no aumentaba de precio para no caer en el tributo y, de esa manera, las tres versiones costaban lo mismo ($1.296.300) o que eran más baratas que una Hilux. Insólito. Como a partir de enero se va a modificar la base imponible de este tributo, la SW4 va a poder aumentar. Se estima que pasaría a costar alrededor de $1.750.000 (sería el ajuste por inflación, tal como estableció el Gobierno). Es por eso que comprar hoy una SW4 al precio actual es un gran negocio, pero un negocio difícil. La oferta es a cuentagotas. La terminal está entregando muy pocas unidades, pero con una condición: la concesionaria que reciba una SW4 debe comprar también cinco Corolla. Esto es para reducir el stock que existe de este modelo mediano. Obviamente, el costo de comprar modelos que tienen poca demanda corre por parte de las concesionarias con tasas del 70%. El tema es que es difícil conseguir una SW4 al precio de lista y el comprador debe "negociar" con el vendedor un valor intermedio. El otro dato interesante es la buena jugada que está haciendo esta marca que lideró el segmento de autos y, obviamente, el de pick-up. Lo hace con precios muy agresivos. Mientras las marcas tradicionalmente líderes aumentaron los 0 km por arriba del 90% en el año, Toyota lo hizo en poco más del 60%. Lo que se explica es que la japonesa está "comprando" mercado para posicionarse mejor, pero lo hace a menor costo que lo hicieron otros hace unos meses. Esto se debe a que un punto de mercado hoy son 400 unidades, por la caída de las ventas, mientras que en el primer semestre representaban cerca de 800. Entonces, el costo de subsidiar los 0 km es menor, por lo que logra el mismo objetivo a menor precio.

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