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A rodar

La semana pasada, Ámbito Financiero anticipo los planes de Volkswagen para producir la pickup compacta Tarok en la Argentina. Se trata de un modelo que se monta sobre la misma plataforma, con algunas modificaciones, del SUV Tharu que saldrá de la planta de General Pacheco el año próximo. Es cierto que la posibilidad de esta segunda inversión está en etapa preliminar. Recién se están haciendo los primeros análisis pero es una buena señala. El jueves pasado, algunos de los principales directivos de las automotrices de la región estuvieron presentes en Expo EFI. Entre ellos estuvo presente Pablo Di Si, responsable de la marca alemana para la región. Entre las preguntas que le realizaron al ejecutivo, no podía faltar una sobre la información publicada por este diario y corrió por parte del sitio especializado TiempoMotor. El CEO de VW dejó escapar una sonrisa para agregar, luego, “aún no definimos el segundo vehículo a producir en Pacheco.” Que el empresario no haya desmentido lo publicado, es un dato alentador. Si no existiese ninguna posibilidad, la respuesta lógica hubiera sido negarlo. A veces no es necesario un sí para confirmar algo, alcanza con no negarlo. En el área de proyectos de compras de la automotriz están trabando con el escenario de la producción de Tarok para el 2021. Ahora, todo dependerá de lo que suceda en el país ante tanta incertidumbre política y económica. La Argentina no es fácil. Cualquier proyecto de inversión se topa con demasiados inconvenientes. Por caso, el proyecto Tarek (como se conoce al futuro Tharu) tiene sus bemoles. Con la falta de competitividad de la Argentina, es difícil conseguir autopartistas locales que cumplan con los requisitos de calidad y costos. Eso complica mejorar la integración de piezas. En este caso puntual, la compañía está trabajando con unos 15 proveedores locales. Podría llegar a 20 pero está lejos de lo que participan de modelos que se está fabricando en el país donde llegan a 80%. Desde la casa matriz en Alemania, están muy duros con las exigencias y decidieron abrir la participación de autopartistas internacionales mediante licitación. Serán de México, Brasil y China. La orden llegada de Wolfburgo obligó a una reestructuración en cuanto a proveedores. Hablar de demoras en el proyecto por este motivo no es algo que haya podido confirmar este diario. Además, en el actual contexto, nadie se apura por lanzar un nuevo modelo. Sí, en cambio obligó a tomar algunas decisiones. Por ejemplo, quedar afuera de los beneficios de la Ley de Autopartes que exige un mínimo de 30% de piezas locales. Como no se va a poder llegar a ese requisito, dieron un paso al costado.

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