Autos

A rodar

Terminó septiembre. Un mes que, para algunos, será mejor olvidar. El viernes 30 de agosto, Ámbito publicó que el plan de incentivos del Gobierno para la compra de 0 km no tendría prórroga. La información no cayó bien en la asociación que agrupa a las concesionarias de autos o, mejor dicho, en su presidente, Tanto es así que ese directivo se comunicó con periodistas de medios importantes para desmentir esa noticia y asegurarles que habría continuidad. Así quedó reflejado en varias notas que se difundieron, el sábado siguiente, con las palabras del empresario. Incluso, ese mismo día, desde el Ministerio de Producción se comunicaron con el titular de ACARA para aclararle que no había una decisión tomada por lo que no era correcto hacer semejante aseveración. Esto se debió a que, en sus comentarios, daba a entender que el ministro Dante Sica así se lo había prometido. No alcanzó. El domingo – antes del comienzo del primer día hábil del mes –, desde la entidad se envió una comunicación a todas las concesionarias en las que se informaba que los descuentos del Gobierno seguían vigentes. Llevaba la firma de las máximas autoridades de la institución. El lunes, Ámbito volvió a publicar una nota sobre el tema con el siguiente título: “Desde hoy, autos sin rebaja oficial por default del Gobierno con fábricas”. En ese artículo, se reiteraba lo publicado el viernes, en el sentido de que el conflicto estaba centrado en que el Estado le adeudaba a las automotrices el pago del subsidio de julio y agosto por lo que las terminales no querían continuar con el plan si no estaban garantizados los fondos. Fue una mañana difícil la de ese lunes en las concesionarias ya que, desde su asociación, se aseguraba la vigencia de la medida pero desde las fábricas les informaban que estaba en “suspenso”. También fue una mañana difícil para ese directivo que insistía en su posición pese a que la realidad lo contradecía. Así expresó su malestar a este periodista, en comunicaciones privadas. Dudó, primero, de las calidades profesionales y abrió, después sospechas “desinformar en forma deliberada.” Pasaron los días y los hechos mostraron que lo publicado por Ámbito era correcto. Esto le valió a este empresario, además, más de un reproche de algunos periodistas a los que les había asegurado lo contrario. La confiabilidad de una fuente es vital en esta profesión pero, cuando la misma es calificada, por tratarse del presidente de una entidad, el periodista no puede dudar de la misma. No es un error, se parece más a un engaño. Todavía no entienden en el sector este vodevil empresario. Las explicaciones son diversas: desde el nerviosismo por el derrumbe de un mercado que valoró más el deseo que la realidad hasta una operación fallida de volcar a la prensa en un sentido para forzar al Gobierno a verse obligado a desembolsar fondos y no quedar expuestos. Todas especulaciones. ACARA fue conducida, en los últimos años, de manera alternada, por dos directivos como Dante Álvarez y Abel Bomrad que, pese a las dificultades de un sector problemático, lograron llevar la entidad adelante. Desde abril último han decidido dar un paso al costado dentro de la lógica de un ciclo cumplido y la nueva conducción comenzó con ciertos tropiezos.Terminó septiembre y el plan del Gobierno no estuvo vigente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Temas

Dejá tu comentario