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A veinte años del spoiler más grande de la historia del cine

Un 7 de octubre de 1999 se estrenó "Sexto sentido", el filme que generó un quiebre narrativo y que se consolidó como uno de los efecto sorpresa más grandes de la industria.

Bruce Willis está muerto. Es simple. Si entraste a leer la nota y no miraste la película ya no es culpa de quien escribe. Hoy en día el spoiler es moneda corriente y pese a que hay ciertos códigos preestablecidos, con los clásicos no se puede. Más si ya pasaron 20 años, tiempo suficiente para ver una película que generó un quiebre a la hora de, justamente, arruinar una historia.

Un 7 de octubre de 1999 se estrenaba en el país “Sexto Sentido”. Y en ese entonces, en la fila para ver la película protagonizada por Bruce Willis y con dirección de M. Night Shyamalan se vivía una sensación de peligro latente. Pese a que no todos sabían cuál era el truco que hacía del film un precursor a la hora de narrar una historia entre el thriller y el terror, muchos ya estaban al tanto de que había una particularidad. La premisa era simple: evitar el cambio de sala: ese momento en el que el que sale tiene ganas de contar y el que entra lo único que quiere es no escuchar.

Es cierto, “Sexto Sentido” no fue el único gran spoiler de la historia. Hay muchos (vale la aclaración, no hay más spoilers). Pasa con la saga de “Star Wars”, “Avengers”, “Los sospechosos de siempre”, “Los Otros” (el episodio post Sexto Sentido más inmediato), “Pecados capitales” o, incluso, más acá en el tiempo en series como “Game of Thrones” o “Lost”.

Sentido

La diferencia está en el tiempo. En el momento que se estrenó la película. Un año en el que el celular no era moneda corriente e internet era una carreta que hacía sonidos estrafalarios mientras intentaba conectar a la red telefónica. Un elemento medio entre la época de Star Wars y la actualidad, donde la posibilidad de enterarse todavía no era un hecho pero donde la información ya corría por fuera de los que, hasta entonces, eran los canales habituales.

La revelación de “Sexto Sentido” significó un cambio. Un giro a la hora de contar. Un antecedente que dejó expuestos a todos aquellos que intentaron ir por el mismo lugar y que, sin duda, se convirtió en el gran spoiler de todos los tiempos del cine, justo meses antes de cambiar de siglo. Como una última gran broma del milenio.

Es cierto, Bruce Willis está muerto. Vale la pena volver a aclararlo por si alguno realmente creía que era parte de un mal chiste inicial. No, no lo es. Y saberlo deja a la película en un lugar sin valor. Con ese dato previo, nada tiene sentido. Porque el gran logro pasa por ahí. Por ese dato exclusivo que se volvió una fuente de poder para los primeros que tuvieron acceso al film y que hicieron de esa necesidad de contar un arte.

Pero tampoco hay que restarle importancia a lo conseguido. Ese año “Sexto sentido” fue nominada a seis Oscar. No ganó ninguno. Fue un año de grandes películas. También es cierto que el director nunca volvió a generar un golpe de tanto impacto. Ni “Señales”, ni “El bosque, ni “Glass”. Ni el resto. Sí pasó algo de eso con “El protegido”, un film superior pero que no tuvo la misma recepción popular.

Además del dato que hace a la película, “Sexto sentido” dejó algunas marcas. “Veo gente muerta”, se convirtió en la frase del momento. Y pese a que esas tres palabras funcionan como el spoiler del gran spoiler no alcanzan para develar un misterio que se sostiene hasta el final y que tiene su punto de quiebre en el momento que el protagonista toma el picaporte y no puede abrir una puerta que siempre estuvo cerrada.

También hubo secuelas. La cara del niño protagonista se convirtió en un símbolo angelical. Claro que luego de este largometraje, Harry Joel Osment vivió dos años de esplendor con “Cadena de Favores” (2000) e “Inteligencia artificial” (2001) hasta enfrentar una de las condenas más duras que suele ejercer Hollywood: crecer.

“Sexto sentido” significó uno de los efectos sorpresa más fuertes en el cine mundial. Un giro argumental épico que dejó en el aire incluso hasta a los más escépticos y que logró modificar ciertas formas de narración. A veinte años de su estreno, la película sigue siendo un lugar de referencia a la hora de explicar el spoiler, un fenómeno actual que sigue generando nuevos códigos y que también modificó ciertos patrones de la industria a la hora de dar a conocer un estreno. Un miedo latente que crece. Como ese monstruo que pisa fuerte.

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