Opiniones

Acordar con la oposición, de lo contrario alta volatilidad

Los mercados estarían muy contrariados. Todo hace pensar que el Gobierno no haría un cambio de gabinete, tampoco que se reúna con el candidato opositor para delinear una política común.

El resultado de las elecciones nos sorprendió, nadie esperaba este tremendo resultado, ni el oficialismo, y creo que ni la oposición. Un resultado definitorio para las elecciones de octubre, ahora preocupa la transición.

Lo primero que tenemos que decir es que nos comimos la curva, creímos en las encuestadoras y en el voto del mercado, el voto de la gente nos sorprendió. Marcos Peña tuvo menos visibilidad que el vigía del Titanic, embistió al Gobierno con el iceberg, y hoy los daños son enormes, casi que no son cuantificables. Este cisne negro que aparece en la política argentina tendrá consecuencias muy duras en términos económicos.

Los mercados estarían muy contrariados. Todo hace pensar que el Gobierno no haría un cambio de gabinete, tampoco que se reúna con el candidato opositor para delinear una política común. El Presidente en su conferencia de prensa se mostró sorprendido, casi inmovilizado frente al registro de las elecciones. No es una buena señal.

El candidato presidencial Alberto Fernández confirmó que se terminó el concepto de venganza y grieta. Por el lado económico, prometió que vuelve la felicidad, un concepto muy abstracto. Ratifico su idea de bajar la tasa de interés, pero nada dijo del valor del dólar. Su gobierno apoyará la producción y el trabajo.

Quedan 77 días para las elecciones presidenciales, y 121 días para el cambio de gobierno. Estamos ante un cambio brutal, el Gobierno debe dar batalla frente a la próxima elección, y por otro lado tiene que acordar con la oposición una transición para los próximos meses, sin descartar que hay muchas probabilidades de dejar el gobierno, y que tiene que cimentar una transición ordenada para el 10 de diciembre de 2019.

La palabra de Alberto Fernández tendrá un peso enorme en esta transición, saco el 47% de los votos, puede ganar en primera vuelta, y tiene el legítimo derecho de opinar en materia económica, y su opinión marcará el rumbo del mercado.

Los mercados no tienen bandera política, hasta ayer votaban por Macri, porque así lo indicaban la mayoría de las encuestas. Mañana votarán por Alberto, los mercados no tienen ideología, en la mayoría de los casos son oficialistas, no tienen la culpa de que el gobierno cambie.

El dólar cerró el día viernes en $45,40, el Banco Central ha impuesto una regla en donde puede intervenir comprando a $39,80, puede vender u$s250 millones si llega a $51,50. En medio de dicha banda de intervención puede intervenir cuando lo considere. En cada intervención los pesos que recoge del mercado los esteriliza, dejando menos pesos en circulación, y esto tiene un impacto en la tasa de interés.

Nuestro interrogante es ¿Qué piensa el candidato a presidente Alberto Fernández de esta regla? Es vital que en algún momento se pronuncie, ya que si no lo hace el mercado va a pulsar ir al techo de la banda de intervención.

Si el dólar va a $51,50 el Banco Central licuaría la deuda en Leliq y el patrimonio de la entidad bancaria crecería, lo que le daría más fortaleza al sistema financiero. Ese tipo de cambio en $51,50 es superior al tipo de cambio del año 2011 que en promedio es de $49,07.

Un tipo de cambio en suba impactaría en el índice de inflación, lo que potenciaría el mal humor contra el gobierno, aumentarían los alimentos, los servicios públicos y el combustible, y también la tasa de interés.

Si el Gobierno no maneja bien esta transición, las variables económicas, financieras y el tipo de cambio se pueden descontrolar con los efectos colaterales que puede traer en el conjunto de la sociedad.

Conclusión

. - Este lunes puede ser un lunes negro o de resurrección. Los argentinos podrían dar una muestra al mundo que el resultado de una elección no trae consigo una locura en los mercados.

. - El Gobierno debería dar una señal de cambio, con un Gabinete que sea más permeable a dialogar con la oposición en esta transición, a pesar de que ambos compiten en 77 días.

. - En 121 días asumirá un próximo gobierno, con estos resultados arriba la mesa, nada mejor que coordinar políticas en la transición. De lo contrario, no hay pronóstico posible, por un lado, un gobierno que quiere gobernar, y por el otro el candidato de la oposición que tras su discurso guía a los inversores ante su posible llegada al poder.

. - Se necesita un acuerdo Mauricio Macri y Alberto Fernández para no tener mercados caóticos. De lo contrario, pronosticar no tiene sentido. El presidente no debería irse a dormir, tendría que llamar por teléfono a la oposición, en lo posible antes que los mercados comiencen a operar.

. - Ni a Mauricio Macri, ni Alberto Fernández pueden permitirse que el país entre en un descontrol económico. Hace falta firmar un acuerdo de gobernabilidad en forma urgente.

.- Mauricio Macri pasará a la historia si el país no entra en descontrol, y Alberto Fernández pasará a la historia si ayuda a que ese descontrol no ocurra. El resultado de la elección no está en discusión, game over.

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