Espectáculos

Adiós a patriarca casi centenario, Max Berliner

Actor y docente, tuvo una vasta carrera en el teatro y la educación antes de entrar en el cine, de la mano de Hugo del Carril, en el film "La calesita".

Despedirán hoy, en la parte vieja del Cementerio de La Tablada, al popular actor Max Berliner. En octubre habría cumplido 100 años. Nacido en Polonia, llegó al país a los dos años. A los cinco debutó en un teatro de la colectividad, en una obra llamada “Inmigrantes”, y desde entonces siguió en las tablas, alternando el castellano con el idish, del que siempre fue gran cultor y difusor. Debutó en cine recién a los 44 años, en “La calesita” (1963), de Hugo del Carril. Después siguieron abundantes trabajos en cine y televisión con Narciso Ibáñez Menta (tres series, incluyendo “El pulpo negro”), Luis Sandrini, Pepe Soriano, Federico Luppi, Zulma Faiad y otros, hasta “El último traje”, el año pasado, donde tiene un breve diálogo con Miguel Ángel Solá. A destacar, sus papeles en “Los gauchos judíos” y “La Patagonia rebelde”, donde componía con Tacholas un gracioso dúo de pacíficos anarquistas; sus apariciones en las series “Tumberos” y “Graduados”, y la divertida propaganda de un producto para el reuma que hizo a los 90 años, sin necesidad de trucos ni dobles.

En la última década tuvo varias satisfacciones. La escuela “Scholem Aleijem” donde enseñó durante décadas, puso su nombre al salón de actos, sus pares le dieron el premio Pablo Podestá por toda su carrera, el Jewish Film Festival de Punta del Este hizo lo mismo, Buenos Aires lo nombró Ciudadano ilustre y, para su mayor placer, en su querida Villa Crespo fue consagrado Vecino Ilustre.

P.S.

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