Edición Impresa

Advierten economistas necesidad de corregir desequilibrios

• LOS DESAFÍOS TRAS DOS AÑOS Y MEDIO DE GESTIÓN Y CON TURBULENCIA CAMBIARIA
Reducir el déficit de cuenta corriente, aumentar los niveles de inversión y una política monetaria acorde del BCRA, entre los aspectos clave para lograr estabilidad.

A dos años y medio de iniciada la gestión y luego de la fuerte turbulencia de los últimos meses, el Gobierno está buscando recomponer los horizontes de planeamiento en el mercado. Así lo indicaron diversos economistas, luego de que el tipo de cambio se disparara un 48% en lo que va del año (ayer cerró en $28,05), generando un deterioro en las proyecciones de inflación y crecimiento para 2018, que según el Relevamiento de Expectativas de Mercado cerrarían el año en 30% y 0,5%, respectivamente. Todo esto en un contexto donde el Gobierno alcanzó un acuerdo con el FMI para acceder a un crédito de hasta u$s50.000 millones debido a las peores condiciones financieras a nivel global y a la fuerte suba del riesgo país, que poco a poco está volviendo a acercarse a los 550 puntos básicos, tras superar los 600 en junio.

Guido Lorenzo, economista de ACM, destacó que, al asumir, "el Gobierno partió de un diagnóstico en el cual se subestimó a la herencia y a la forma de corregir los diversos desequilibrios de la macroeconomía argentina". Pero además, rechazó la idea de que "los principales problemas son el elevado déficit fiscal y la inflación", al señalar que el Gobierno debería enfocarse en "reducir el déficit de cuenta corriente permanente de la Argentina y la necesidad constante de cubrir este rojo con deuda" a través de un tipo de cambio más elevado. Pero explicó que con "metas de inflación y déficit fiscal se termina generando un atraso cambiario y un mayor déficit de cuenta corriente". El economista sostuvo que "todas las balas se utilizaron para corregir el déficit y la inflación, pero que ex post terminaron siendo más difíciles de corregir de lo que se pensaba". "También hubo errores no forzados con la tasa de interés, pero espero que haya sido un aprendizaje para la nueva dirección del BCRA", agregó.

Por su parte, Federico Furiase, director de Eco Go, indicó que "el Gobierno está intentando corregir los diversos desequilibrios que tiene la economía y para ello debe solucionar los problemas de "mantener un déficit de cuenta corriente con el exterior cercano a u$s30.000 millones, una bola de nieve de Lebac cercana a los 10 puntos del PBI y el atraso cambiario". "Todo esto en un mundo más complejo en donde la Argentina ha perdido credibilidad; el mercado le bajó el pulgar al país, generando una fuerte suba del dólar y del riesgo país, a contramano de una caída de los bonos", señaló. Furiase remarcó que "esta situación te obliga a acelerar el ajuste fiscal, que atenta contra los niveles de inflación, salarios, tasas de interés e inversión, complicando así a la política". Actualmente, el oficialismo está cambiando la bola de nieve de Lebac por una de Letes, ya que busca evitar una mayor presión cambiaria. El economista manifestó que esta medida "implica cambiar el riesgo de licuación de corto plazo por el de default en el mediano plazo".

A su vez, Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, sostuvo que "el Gobierno debe generar las condiciones propicias para que el sector privado vuelva a invertir y tenga un mayor dinamismo". "En los últimos años la inversión volvió a tomar un mayor protagonismo, desplazando en parte al nivel de consumo, pero tras la devaluación comenzó a caer el otorgamiento de préstamos al sector privado, sumado a una degradación de los indicadores macroeconómicos", indicó. En ese sentido, Zelpo estimó que "el BCRA deberá llevar a cabo una política monetaria acorde para que la Argentina pueda seguir avanzando en el sendero de corregir los diversos desequilibrios de la economía".

Vale recordar que tras la turbulencia cambiaria, el oficialismo decidió eliminar las metas de inflación para este año, con el objetivo de alcanzar un 17% en 2019, pese a que algunos analistas estiman que la cifra estaría en torno al 21% debido a que es un año electoral y a que el gobierno probablemente apueste por la recomposición de los salarios. Además, la mayor inflación generada por la devaluación generará un menor crecimiento este año. Las estimaciones ya se habían reducido en el primer trimestre debido a la sequía, que afectó a diversas regiones del interior del país.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora