Economía

Advierten inequidades que generan las normas tributarias

Debido a la redacción de las leyes, existen momentos en los que una persona puede pagar más impuestos que otra en situaciones similares. Hay críticas en casos de Bienes Personales.

Más de un tributarista ha advertido que el sistema fiscal argentino genera en algunos casos inequidades que pueden resultar absurdas. Puede ocurrir que dos contribuyentes con características que a priori pueden parecer idénticas paguen importes diferentes.

En el Impuesto a las Ganancias, la diferencia entre “casado” y “concubino” es fundamental. Una persona recientemente casada, sin hijos, va a pagar el gravamen en 2019 a partir de los $44.458,32 de sueldo neto.

Por el contrario, una persona que convive con su pareja hace más de 10 años, pero que no está casada, va a pagar el impuesto a partir de los $ 38.301,86. Eso se debe a que el segundo contribuyente no puede aplicar la deducción por esposa, porque la ley dice claramente “cónyuge”. Ezequiel Passarelli, director de SCI, señaló que en ese ejemplo el contribuyente, por la única razón de no haberse casado legalmente, pagará impuesto a partir de un “piso” de sueldo 14% más bajo. “Lo llamativo en este caso es que el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, sancionado en 2014 y vigente en nuestro país desde el 1° de Agosto de 2015, crea las Uniones Civiles o Uniones Convivenciales, para todas aquellas parejas que no quieran casarse, pero quieran gozar de una serie de derechos propios de una pareja estable”, recordó.

Otro caso es el del Impuesto a los Bienes Personales. Los tributaristas consideran que ese impuesto no debería existir. En su lugar debería cobrase un impuesto al patrimonio neto. Puede haber dos personas que tengan idéntica composición patrimonial, con un auto, un departamento donde viven y otro en la costa para vacacionar, que sumen $14.000.000. Pero uno de ellos está totalmente endeudado producto de su actividad por $18.000.000, es decir tiene un patrimonio neto negativo. Para el Impuesto sobre los Bienes Personales las dos personas tienen idéntica base imponible, es decir, los dos van a pagar el mismo impuesto, porque la ley no permite deducir casi ninguna deuda (solamente las destinadas para la compra o construcción de la vivienda familiar o “casa habitación”).

El monotributo es otro gravamen que se presta a inequidades. El tributarista Federico De Luca pone como ejemplo “un contribuyente monotributista que presta servicios en la provincia de Buenos Aires, factura $60.000 y tiene un costo de $40.000. Gana $20.000 y tributa $4.868 de Monotributo y $2.100 de Ingresos Brutos. Mientras que una persona con idéntica facturación pero con un costo de $10.000, gana $50.000 y tributa los mismos impuestos. La incidencia impositiva del primer caso sobre su Ganancia es de 35%, mientras que para el segundo caso es del 14%”.

Respecto de Ganancias, cuyas escalas y Mínimo No Imponible subirán en 2019, el tributarista José Luis Ceteri indicó que ello “va a provocar que muchos que antes no pagaban comiencen a hacerlo, debido a que los parámetros que determinan el tributo subirán menos que lo harán los salarios en año próximo.

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