Edición Impresa

Aguinaldos pagarán Ganancias para cumplir con el FMI

Según el Gobierno, el costo fiscal sería de $8.000 millones, y afectaría la meta de 2,7% del PBI de déficit primario pactada con el organismo. Lo anunció el ministro Jorge Triaca.

El Gobierno se negó ayer a aplicar la eximición del Impuesto a las Ganancias para los aguinaldos de junio, con la intención de mirar más al Fondo Monetario Internacional (FMI) que al frente interno. La medida hubiera representado, para los cálculos oficiales, un costo de $8.000 millones, y hubiera implicado una decisión difícil de presentar ante el organismo que maneja Christine Lagarde, en tiempos en los que el Gobierno debe convencer a la conducción del Fondo de su voluntad de cumplir con la meta de un déficit fiscal primario de 2,7% del PBI. Además, según se habló ayer dentro del Ejecutivo, si desde el Congreso se avanzara además en una aprobación de una ley que aplique una mejora sobre los sueldos en relación de dependencia, Mauricio Macri la vetará. Una legislación de este tipo está a punto de comenzar a tratarse en el Senado, por iniciativa del opositor Miguel Ángel Pichetto.

El pedido de la eximición de Ganancias a los aguinaldos de mitad de año, que deberían comenzar a liquidarse a fin de mes, había sido un reclamo especial de la conducción de la CGT para suspender el paro de actividades previsto ahora para el próximo 25 de junio. En las negociaciones previas que la conducción de la central gremial mantenía con el ministerio de Trabajo de Jorge Triaca, los sindicatos habían reclamado el pago de unos $ 4.000 millones que, en teoría, el Ejecutivo le adeudaba a las cajas gremiales por los giros a las obras sociales; además de la eximición de Ganancias para los aguinaldos. El primer capítulo está en plena discusión. El segundo fue negado. La diferencia entre el primero y el segundo, además de la cantidad de dinero que implican, es que en el caso de los aportes a las cajas previsionales los montos ya fueron descontados a los trabajadores en relación de dependencia y están en custodia oficial. Dicho de otro modo, no habría costos fiscales en la negociación, y la decisión de girar el dinero dependerá exclusivamente de lo que se defina a nivel político. Diferente es el caso de Ganancias; donde, según la visión fiscal del oficialismo, lo que se pierda de recaudar en el pago de los aguinaldos, es dinero que el sector público no contabilizará en el ítem ingresos contra gastos. Luego comprometería, aunque sea de una manera simbólica, el logro de un desequilibrio primario de 2,7%. Los cálculos oficiales hablan de $ 8.000 millones de pesos, tomando en cuenta los pagos del medio aguinaldo a los trabajadores en relación de dependencia. Siguiendo la visión fiscalista del oficialismo, no se tienen en cuenta los fondos dinero que podrían retornar a la recaudación mensual vía IVA si ese dinero se volcara al consumo interno por un mayor nivel de poder adquisitivo en la clase media. En el Ejecutivo hay más temor en estos tiempos en la cantidad eventual de dólares que podrían comprarse que con el vuelco que se concretaría en el mercado interno.

La decisión de no mejorar los aguinaldos fue anunciada por el ministro de Trabajo Jorge Triaca, que aseguró que "tenemos que cuidar los recursos escasos que tiene el Estado, por eso hablamos de prioridades. Yo entiendo el impacto que tiene el Impuesto a las Ganancias, pero hace 18 meses aprobamos un proyecto de ley consensuado con la oposición y con los dirigentes sindicales. Según el ministro, para el Gobierno, "hay otras prioridades.

El Ejecutivo tampoco está dispuesto a aceptar una eventual aprobación en el Congreso del proyecto presentado por el senador peronista Miguel Ángel Pichetto, que impulsa la exención a partir de los salarios, en bruto, de 77.000 pesos mensual de salario. Para Triaca, "hay más una intencionalidad política que otra cosa. Estos dirigentes estaban en el gobierno anterior y no hicieron nada para subir el Impuesto a las Ganancias y discutir las escalas. Según el ministro, "este Gobierno resolvió el problema del Impuesto a las Ganancias, adecuó las escalas, subió el Mínimo no Imponible y le dio un mecanismo de actualización, y así todo, se resolvió parte del problema".

El proyecto de Pichetto -y otros senadores del bloque Justicialista- establece que "a los fines de la determinación del impuesto a las ganancias correspondiente a la primera cuota del sueldo anual complementario de 2018 se deberá incrementar en 21 mil pesos el importe de la deducción especial calculada" por la Ley de Impuesto a las Ganancias. Eso se concretará "cuando la mayor remuneración y/o haber bruto mensual devengada entre enero y junio de 2018 no supere la suma de 77 mil pesos", según el texto. Los senadores peronistas calcularon que el costo fiscal del proyecto es de 4.284 millones de pesos y puntualizaron que "dicho monto ya ha sido recaudado en exceso por sobre la meta presupuestaria", porque "la recaudación del impuesto a las ganancias creció en los primeros cinco meses del año un 34,7%".

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario