Política

Alberto F. cerró junto a Massa en Córdoba para subir piso de 40%

Encabezó un acto en el estadio Orfeo, mientras Cristina de Kirchner acompañaba la campaña bonaerense. Carga de datos a favor de Macri.

Alberto Fernández tiene dos objetivos inmediatos de cara a la PASO del domingo: achicar la ventaja de Mauricio Macri en Córdoba y ganar la provincia de Buenos Aires por una diferencia que le permita acercarse al 45% a nivel nacional. El cierre de campaña de ayer en el estadio Orfeo de la capital cordobesa muestra la importancia estratégica que tiene ese distrito para el candidato presidencial del Frente de Todos.

Córdoba no sólo tiene peso en términos de padrón electoral, con el 8,68% de los votantes, detrás de provincia de Buenos Aires que concentra un 37%. El próximo domingo tendrá incluso un efecto psicológico al momento del inicio del escrutinio. Al votarse sólo para presidente y diputados nacionales, la carga de datos será más rápida que en la provincia de Buenos Aires, donde se vota también a gobernador, intendentes, concejos deliberantes y hasta consejeros escolares.

Con Macri, en principio, arriba en Córdoba, y con Fernández, presuntamente, arriba en provincia de Buenos Aires, las pantallas comenzarán a mostrar un triunfo parcial de Macri en la PASO. Una vez que comiencen a procesarse los votos bonaerenses, el comicio tenderá a emparejarse e incluso a darse vuelta.

En la PASO 2015, Macri arañó el 30% en Córdoba, pero no es un caso susceptible de traspolar. En aquella oportunidad Massa y José Manuel de la Sota animaban un interna para definir candidato presidencial donde el exgobernador capturó el 33,15% ante un magro 14,66% de Daniel Scioli.

Para el próximo domingo, el actual mandatario cordobés, Juan Schiaretti, se declaró neutral e instaló la boleta corta para sus candidatos a diputados nacionales. Es decir, no se pegó ni a Macri ni a Fernández. Sin embargo, el jefe del bloque peronista en el Senado, Carlos Caserio, apoya a la fórmula Alberto-Cristina de Kirchner al igual que la liga de intendentes con poder territorial en la provincia que encabeza Martín Gill de Villa María. El apoyo monolítico que la UCR local le había dado a Macri en 2015 también se esfumó: Mario Negri y Ramón Mestre protagonizaron una fractura expuesta por la candidatura a gobernador que le costó al radicalismo perder la intendencia de Córdoba capital a manos del peronista Martín Llaryora. A ese escenario de conflicto interno en Cambiemos se sumó Elisa Carrió durante la campaña con lamentables exclamaciones como “gracias a Dios murió De la Sota”.

En la provincia de Buenos Aires también se reforzó el peronismo. Massa tracciona votos a favor de Fernández-Kirchner, y de Axel Kicillof-Verónica Magario, en la estratégica primera sección electoral. Allí radicaba una de las fortalezas del macrismo en el conurbano norte en la PASO 2015 cuando el massismo le partía el voto al peronismo en la provincia de Buenos Aires. La primera sección, junto al interior bonaerense, ayudaba al macrismo a compensar la superioridad del PJ en la tercera sección (La Matanza, Lomas de Zamora), un fenómeno que tampoco se repetiría el próximo domingo. La camapaña bonaerense del Frente de Todos fue descamporizada por Kicillof. El candidato a gobernador cerró ayer en Merlo, junto a Cristina de Kirchner y a intendentes como Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Alberto Descalzo (Ituzaingo), Gabriel Katopodis (San Martín) y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas). Máximo Kirchner se movió aparte. Ayer encabezó un acto en La Matanza junto a Magario y a Fernando Espinoza, en una especie de campaña paralela a una distancia considerable de Kicillof. En Córdoba, Fernández estuvo acompañado por Massa, ex socio en 2015 de De la Sota en el frente UNA. Se evitó la presencia de Cristina en un distrito más refractario al kirchnerismo que al peronismo de centro. Además del jefe del Frente Renovador estuvieron los principales precandidatos a diputados nacionales por Córdoba, entre ellos, el presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), Eduardo Fernández; la diputada nacional Gabriela Estévez, y el jefe la Asociación Gremial de Empleados de Comercio (AGEC), Pablo Chacón. Córdoba renueva 9 bancas de diputado nacional, de las cuales dos corresponden al kirchnerismo: el de Gabriela Estévez (Frente para la Victoria) y su aliado del bloque de Concertación Forja, Juan Manuel Pereyra.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario