Política

Alberto y Cristina empoderan a Massa en el Frente de Todos

Después del 48% que obtuvo el peronismo el domingo, el jefe del Frente Renovador empezó a cotizar alto en la futura coalición de gobierno. Axel definió a su jefa de gabinete: Agustina Vila.

Sergio Massa está empoderado. El triunfo de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner con 48% de los votos hizo cotizar altas las acciones políticas del jefe del Frente Renovador. En la aritmética electoral del peronismo, el techo de votos del kirchnerismo no hubiese alcanzado, sin el aporte de sufragios del massismo, para derrotar a Mauricio Macri el domingo pasado. Ayer, en Tigre, Massa tuvo su ingreso triunfal a la cumbre de Axel Kicillof con los intendentes del Frente de Todos. En la previa almorzó en su casa junto a Máximo Kirchner, Edurado “Wado” de Pedro y Malena Galmarini. Cuando ya estaban por los postres, se sumó el gobernador electo de la provincia de Buenos Aires que llegaba de la primera reunión de la transición junto a María Eugenia Vidal en La Plata.

Massa ya se movía como uno de los principales aliados políticos de Alberto Fernández. Fue su enviado político a Washington para tranquilizar a los fondos de inversión y a acreedores externos. Además de desplegar su postura sobre el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. El tigrense ya tenía trato directo con Máximo y “Wado” pero desde que se integró al Frente de Todos aceitó su relación también con Cristina. En los festejos del domingo pasado fue uno de los pocos privilegiados que la expresidenta permitió subir al escenario con delegación propia. Gobernadores del PJ como Sergio Uñac (San Juan) y Omar Perotti (Santa Fe) no tuvieron la misma suerte. Y el miércoles visitó a Cristina en la casa de Florencia en el barrio de Constitución, en la calle San José, tras compartir un acto con Alberto en el municipio bonaerense de San Martín con Gabriel Katopodis como anfitrión. El alcalde del norte del conurbano suena cada vez con más fuerza para ocupar el Ministerio de la Producción.

Al peronismo no le sobró demasiado para ganarle a Macri. El aporte de Massa, quien no sólo bajó su candidatura presidencial sino que también descartó pelear por la gobernación, cobró mayor relevancia a partir del domingo. Lo necesitan adentro. Cualquier desequilibrio en la nueva coalición peronista desestabilizaría no sólo el futuro del peronismo a nivel nacional sino también en la provincia donde Vidal se plantó como jefa opositora con mayoría en el senado bonaerense y 61 municipios bajo su control, incluyendo La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca y Lanús, en la estratégica tercera sección.

Consultado sobre su reencuentro político con Cristina, en declaraciones radiales Massa aseguró que las condiciones se generaron gracias a que tanto ella como él renunciaron a sus aspiraciones presidenciales en pos de un proyecto en común. “Todos teníamos que hacer el esfuerzo y ceder posiciones para garantizar una nueva mayoría y nuevo Gobierno, por la necesidad de terminar con una etapa que en materia económica fue trágica”, indicó. En paralelo, Kicillof comenzó a definir las piezas centrales de su staff de gobierno. Agustina Vila, la secretaria académica de la universidad de José C. Paz y ex jefa de Gabinete del ministerio de Economía iría a la jefatura de gabinete de la provincia de Buenos Aires. Carlos Bianco ocuparía el Ministerio de Gobierno y Augusto Costa la cartera de Producción. “Después de una época donde parecía que estaba sellada la suerte de la Argentina, el peronismo consiguió darle a nuestro pueblo una victoria espectacular en la provincia de Buenos Aires y en el país”, afirmó Kicillof durante su discurso junto a los jefes comunales. Desde el municipio de Tigre, el gobernador electo planteó que su espacio político funcionó como “una salida a un enorme descontento que había en el pueblo, que se expresó orgánica y democráticamente, a través de una estructura partidaria como es el peronismo”. “Como dijo Cristina (Fernández de Kirchner) ‘lo que hicimos no fue ganar una elección sino cerrar un ciclo neoliberal’”, agregó. Luego del encuentro en Tigre, con Julio Zamora como anfitrión, el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez advirtió sobre la situación que heredará el peronismo bonaerense a partir del 10 de diciembre. “Es una provincia con un déficit de 50.000 millones de pesos. No está definido el sueldo de enero o diciembre”, se lamentó Menéndez. Formaron parte de la reunión los intendentes Gabriel Katopodis (San Martín), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Alejandro Granados (Ezeiza), Juan Pablo de Jesús (Partido de la Costa), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Alberto Descalzo (Ituzaingo) y Fernando Gray (Esteban Echeverría), entre otros.

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