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Alivio financiero para inversiones en bienes de uso

El gobierno, abocado a la promoción de inversiones y por ende al incremento del empleo formal, incluyó en la Reforma Tributaria un mecanismo tendiente a subsanar la problemática que plantea la incidencia del IVA en los proyectos de inversión. Un aspecto no menor en la evaluación de estos proyectos o emprendimientos de gran escala está representado por el IVA sobre tales inversiones, que generalmente se puede recuperar vía absorción con débitos fiscales- después de un tiempo prologando, con el consiguiente "costo financiero" que suele traducirse, además, en un costo económico por la erosión causada por el proceso inflacionario.

Es así que la Ley Nº 27.430) introduce un mecanismo permanente de devolución del IVA originado en la compra, construcción, fabricación, elaboración o importación de bienes de uso, que favorece a inversiones efectuadas a partir del 1 de enero de 2018.

Los bienes de uso comprendidos en este régimen son aquellos que revisten la calidad de bienes susceptibles de amortización para el impuesto a las ganancias (afectación a la obtención de ganancias gravadas) y deben integrar el patrimonio del contribuyente al momento de la solicitud de devolución salvo caso fortuito o fuerza mayor debidamente probado. Se incluyen los bienes adquiridos en leasing a partir del ejercicio de la opción de compra y también los bienes de uso que se afecten a exportaciones. El beneficio no alcanza a la adquisición de automóviles(1)

Reintegro

La devolución resultará procedente siempre que el IVA de tales inversiones hubiere formado parte del saldo a favor de la declaración jurada del contribuyente luego de 6 periodos fiscales (6 meses) consecutivos desde el mes en el que fue computado ese IVA. Es decir, después de haber transcurrido 6 meses desde la incorporación del bien, sin que hubiera sido posible la absorción del crédito fiscal generado por su compra luego de computar los débitos fiscales y demás créditos fiscales correspondientes a ese período. Vale aclarar que este beneficio no afecta en absoluto a la libre disponibilidad de los saldos a favor que el contribuyente pudiera haber declarado procedentes de retenciones o percepciones sufridas.

La forma, plazos y condiciones para obtener la devolución debe ser reglamentada por la AFIP.

Las sumas percibidas con motivo de la devolución serán definitivas y no deberán devolverse siempre que transcurridos 60 periodos fiscales, tales sumas resulten coincidentes con los importes efectivamente ingresados resultantes de las diferencias entre débitos y créditos fiscales respecto de operaciones gravadas en el mercado interno. El beneficio también alcanza a los exportadores, en tanto no hubieran recuperado el crédito fiscal en virtud de la afectación del bien de uso a sus exportaciones, conforme al límite establecido por la ley. El excedente no aplicado en ambas situaciones deberá restituirse con más los intereses correspondientes, en la forma que disponga la reglamentación. En definitiva, se trata de una ayuda financiera condicionada a que en el plazo de 5 años la actividad del sujeto hubiera generado un valor agregado sujeto al gravamen suficiente para absorber todos los créditos fiscales relacionados con la mismo incluyendo el correspondiente a los bienes de uso que generaron la devolución o restitución anticipada.

(*) Socia del Estudio Goldemberg, Saladino, Hermida, Rolando y Asoc.

[1] El reglamento de la ley de IVA para definir a los automóviles remite al artículo 5, inciso a) de a ley de 24.449: "El automotor para el transporte de personas de hasta ocho plazas (excluido conductor) con cuatro o más ruedas, y los de tres ruedas que excedan los mil kilos de peso".

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