Política

Alvaredo: "Estimamos una inflación del 52% y caída del PBI de 2,5%"

El economista y director de la Consultora ACM dio sus proyecciones para fin de año.

El economista Javier Alvaredo señaló que el Gobierno “no debe mirar sólo el mercado”. El director de la Consultora ACM sostuvo que la actual administración tiene que “anunciar un plan de acción y un cronograma hacia adelante que sea creíble” para afrontar la actual coyuntura.

Esta consultora advirtió la semana pasada en un informe reservado a clientes, que el mercado estaba demasiado optimista con las chances del presidente y que no le dio relevancia a la posibilidad concreta de que Alberto Fernández pudiera imponerse en las PASO.

Dado este escenario, ahora a su juicio, el Gobierno debe tener un política adecuada de intervención del Banco Central, anticipar al FMI la necesidad de extender los plazos en condiciones que aseguren crecimiento y “dejar de descalificar sin contenido cada idea de la oposición ya que genera temor innecesario en los mercados, tener más diálogo político y un mensaje para toda la sociedad y medidas en la coyuntura que no miren sólo el mercado”.

A la luz de los acontecimientos la consultora estima una inflación -en principio- de 52% y una caída del producto bruto interno del 2,5%

Periodista: En un informe de la semana pasada, ustedes advertían sobre que el mercado no tenía incorporada en los precios la posibilidad de una derrota de Macri. Esto ahora se dio y la respuesta fue frenética. ¿Qué deberían hacer el Gobierno y la oposición para frenar la turbulencia?

Javier Alvaredo: El Gobierno tiene primero que nada procesar el mensaje de la población y dejar de priorizar el mensaje de un mercado compuesto por participantes altamente especulativos. Una vez hecho ese análisis y digerir que su plan de acción estaba basado en una expectativa autocomplaciente y endogámica, debe anunciar un plan de acción y un cronograma hacia adelante que sea creíble. Debe tener un política adecuada de intervención del Banco Central, anticipar al FMI la necesidad de extender los plazos en condiciones que aseguren crecimiento, dejar de descalificar sin contenido cada idea de la oposición ya que genera temor innecesario en los mercados, tener más diálogo político y un mensaje para toda la sociedad y medidas en la coyuntura que no miren sólo el mercado. El Gobierno debe aprovechar que el mensaje de la oposición es garantizar el pago de deuda, aceptar la necesidad de acuerdos racionales con el FMI, respetar reglas de economía de mercado buscando crecer. Si no crecemos todo es inviable. Por ejemplo, con toda racionalidad el candidato Fernández plantea la necesidad de bajar las tasas de las Leliqs e interpreto (sin participar del equipo o habiendo hablado con miembros de su equipo económico) que es de sentido común que lo plantea pensándolo articulado a una renegociación con el Fondo, a ganar confianza con otro perfil de vencimientos, con un sendero de reducción del déficit creíble y en un plan integral. Lo irracional es suponer que podemos seguir con tasas del 70% anual (que anualizadas superan el 100%) y no vaya quebrando todo el sector empresario y acelerando aún más la caída de la economía. Me parece que el mercado se extralimita en pedir definiciones que lógicamente serían irresponsables por el simple hecho que no se conocen en detalle elementos centrales, como cuál es el real poder de fuego que tiene el BCRA, cuales son las restricciones acordadas con los funcionarios del FMI. El mismo Fondo debe aclarar cuál es el estado actual de la sustentabilidad de la deuda, materia en la cual en los reportes del staff se plantean dudas importantes, máxime a la luz del valor de los bonos, que hace rato están en niveles compatibles con una situación de distress.

P.: Algunos creen que el peronismo va a jugar a ser prescindente en este proceso porque le conviene que Macri haga el “trabajo sucio”, como por ejemplo pagar los costos de la suba del dólar. ¿Usted coincide con este argumento?

J.A.: Un candidato que sigue en campaña debe priorizar en primer lugar la definición de una estrategia y propuestas serias que le permitan en la elección obtener el mayor grado de apoyo posible para lograr la legitimidad necesaria para encarar un programa que deberá lidiar con cuestiones muy complejas. De hecho, el Gobierno, que tiene la responsabilidad de conducir este proceso del modo más ordenado posible, sigue apegado a una estrategia de campaña que sigue anclada en la polarización y en generar temores que no hacen más que exacerbar las turbulencias. Esa lógica de generar temor se le vuelve en contra al Gobierno con los mercados y la sociedad no le cree.

P.: Desde el gobierno de Cambiemos dicen que están dispuestos a remontar el resultado de las PASO, lo cual iría en contra de un posible entendimiento de transición. ¿Usted cree que es posible remontar el resultado?

J.A.: Por las respuestas iniciales del Gobierno creo que no, al contrario. Veremos la dinámica futura de las decisiones. Es difícil revertir la realidad económica de gran parte de la sociedad.

P.: En particular, un temor es que se “rifen” las reservas. ¿Qué política recomendaría al Banco Central en materia de intervención en el mercado de cambios y en cuanto a la política monetaria?

J.A.: La utilización de los instrumentos que están disponibles es una opción, pero eso debe hacerse de manera responsable. La verdad es que el modo excepcional en que el FMI permitió ajustar la política cambiaria no es clara y no se conoce la función de reacción del Organismo, por eso ese temor debería ser respondido por el propio Fondo, que claramente es corresponsable de este programa que ha fracasado, lo cual resulta obvio a partir de las numerosas modificaciones que sufrió el programa en todo este tiempo. Un modo evidente de observar esto es repasar las proyecciones planeadas en los informes del staff del Organismos que hoy aparecen totalmente desvirtuadas.

P.: A la luz de estos hechos, ¿cuál cree que será la situación predominante antes de las elecciones?

J.A.: El elemento central es un grado de incertidumbre tan alto que en el corto plazo no hace otra cosa que paralizar cualquier proceso de toma de decisiones. Esto es muy preocupante y da lugar a escenarios incluso disruptivos que podrían generar un agravamiento sensible de la situación.

P.: ¿Qué le recomendaría que hagan las empresas y los particulares?

A.: La mayoría de los actores sólo puede tratar de resguardarse de la realidad dentro de sus límites. Lo más lógico es que se adopten medidas conservadoras, prudentes. No veo ningún actor privado generando inestabilidad.

P: En cuanto estima que alcanzará la inflación este año y el crecimiento?

J.A.: Ambas cosas son difíciles de prever debido a la alta incertidumbre dominante. Con lo que hay hasta hoy, subimos la estimación de inflación a 52% hacia fin de año y del PBI lo bajamos a -2,5%

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