El kairós de la Universidad

Ambito BIZ

Ahora es el tiempo oportuno, el kairós dirían los griegos: la mejor oportunidad para actuar de un modo cualitativamente distinto. Los principales desafíos a los que se sigue enfrentando la educación superior universitaria son:

Equidad e inclusión: políticas institucionales y públicas que garanticen la equidad en el acceso a la educación superior y reaseguren la retención y el éxito estudiantil son una prioridad si queremos hacer realidad la tan proclamada calidad para todos.

Innovación pedagógica en los procesos de enseñanza y aprendizaje: sabemos que incorporar tecnología es algo distinto a innovar pedagógicamente. Primero debemos preguntarnos cuáles son las mejores pedagogías y didácticas que aseguran la calidad de la experiencia de aprendizaje y, recién luego, con qué tecnologías. Por otra parte, urge una profunda reforma curricular en el interior de las universidades: mayor flexibilidad en los planes de estudio que promuevan la movilidad de estudiantes.

La investigación como servicio a la sociedad y a las otras funciones de la universidad: la generación de nuevo conocimiento para servir a la docencia, a la gestión para la toma de decisiones basada en datos y a la sociedad en respuesta a sus problemas reales.

Sistemas de aseguramiento de la calidad que promuevan la autorregulación, la innovación y la cultura de la calidad: el reto de las agencias de evaluación de la calidad está menos en imponer o aplicar estándares que en diseñar paradigmas que promuevan sistemas internos de aseguramiento de la calidad al interior de las universidades con una vara tan alta que las propias agencias tengan que reinventarse para poder medirla y acompañarla. Esto permitiría articular mejor los procesos de autoevaluación, evaluación externa, planeamiento estratégico y gestión de la información para la toma de decisiones.

La sostenibilidad: contempla aspectos ambientales y también económicos. Surge la necesidad de diversificar fuentes de financiamiento. La universidad no puede apalancarse casi exclusivamente en las arcas del Estado, para el sector público, ni en la matrícula para el sector privado.

Ética y transparencia: la existencia de mecanismos que aseguren comportamientos éticos en todos los niveles y la transparencia económica debiera ser una prioridad en todas las organizaciones.

Internacionalización: entre otras propuestas, quisiera destacar los Collaborative Online International Learning (COIL) que implican alguna manera de compartir online con otra universidad.

Gestión 4.0: las universidades se están adaptando a una nueva realidad que es producto no sólo de una crisis sanitaria superada, sino también de nuevas tendencias organizacionales marcadas por el avance de la industria 4.0, la consolidación de procesos de transformación digital y problemáticas socioculturales a las que se debe atender para asegurar la estabilidad de las comunidades. Se sugiere que los equipos de trabajo estén atentos a reconocer qué funciona y qué no y adaptarse rápidamente.

(*) Secretaria académica Escuela de Educación de la Universidad Austral.

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