Tecnología, clave en el horizonte pospandemia

Ambito BIZ

Han sido tiempos de aprender a navegar aguas turbulentas. Y lo que es peor aún, en un mar de incertidumbre. Intuimos que el pico de la pandemia pasó, pero no tenemos claro aún cuándo retornaremos a la normalidad. Y cómo será dicha normalidad. El covid-19 ha dejado a su paso consecuencias fatídicas, tanto desde lo sanitario como desde lo económico, sobre todo en los países con historias de mayor vulnerabilidad. Tendremos que repensar nuestras estrategias, como individuos, como empresas, como país, como planeta.

Pero hay una evidencia que hoy resulta irrefutable: la tecnología hay sido protagonista y aliada eficiente a la hora de transitar este doloroso proceso. Nos permitió seguir en contacto, a pesar de la reclusión en nuestros hogares. Nos permitió trabajar en forma remota. Nos permitió seguir adquiriendo los insumos necesarios para continuar con nuestra vida y la de nuestras familias. Nos permitió perfeccionar sistemas de seguridad e higiene. Y tiene mucho por dar aún.

Desde nuestros inicios como industria, promovemos a la tecnología como un instrumento indispensable a la hora de democratizar las finanzas y alcanzar el objetivo de inclusión financiera que siempre ha sido uno de nuestros ejes rectores. Este ha sido un período en el que nuestra premisa fue ampliamente validada. Se produjo un enorme incremento en la emisión y en el uso de billeteras digitales, que se convirtieron en un medio seguro, simple y accesible para realizar pagos, transferencias e inversiones.

Hoy existen 7,5 millones de CVU y 4 millones de tarjetas emitidas por billeteras digitales. Los usuarios tuvieron la oportunidad de comprobar en primera persona una experiencia superadora de cualquier otra modalidad tradicional. 2 millones de comercios aceptan pagos digitales gracias a los POS que se conectan al celular y más de 800 mil operan a través de QR.

En un país en donde las inversiones son una materia pendiente, en los últimos dos años se han abierto más de 2,6 millones de cuentas en el mercado de capitales, lo cual representa una aceleración que merece ser destacada y que tiene mucho por crecer aún.

La marcada digitalización de las finanzas supuso también un incremento notable en los servicios de ciberesguridad, que debieron dar respuesta al nuevo escenario y proveer procesos de onboarding digital seguros y sistemas de protección contra el fraude mucho más sofisticados.

Las fintech también aportaron soluciones para el segmento pyme, castigado como pocos durante esta pandemia. Es imprescindible diseñar productos que ayuden a este actor clave de la economía argentina a través de herramientas modernas y eficientes, como los que ofrecen las plataformas de financiamiento de facturas de crédito electrónicas.

Estos son algunos de los aportes que nuestra industria ha realizado en un contexto que exige respuestas rápidas e inteligentes. Sin embargo, creemos que hay mucho por delante. Y el tamaño de ese desafío está demandando acciones integrales y colaborativas con los sectores financieros tradicionales, con las diferentes instancias de gobierno y con el ecosistema productivo en general. Ojalá estemos a la altura de las circunstancias.

(*) Presidente de la Cámara Argentina de Fintech.

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