Edición Impresa

Amelita Baltar: "No me llega nada del tango actual"

La artista celebra los 50 años del estreno de "Balada para un loco" con una serie de shows en el Tasso. Un repaso por las principales aristas de su carrera, el reconocimiento a Piazzolla y la escena actual del tango.

En 1969 se estrenó “Balada para un loco”, la mítica composición de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer que se convirtió en un emblema del tango. Desde luego que la obra no hubiera adquirido el rango de clásico si no fuera por la voz exquisita de Amelita Baltar, que con su interpretación logró trascender las fronteras. Cincuenta años después, Baltar celebra ese hito musical con un nuevo recital en el Torquato Tasso, donde compartirá escenario con un invitado de lujo: Jairo.

¿Cómo estás viviendo las bodas de oro de Balada para un loco?

Amelita Baltar: La verdad es que me cuesta más creer los 50 años de Balada para un Loco que los 78 que tengo yo, es una cosa muy fuerte. Todavía me parece que me llevo bien con la canción, se deja que la cante y eso es bueno. Cuando digo “las tardecitas de Buenos Aires tienen ese que yo, ¿viste?”, se despierta algo entre el público, me llega una energía positiva, como se dice ahora. No solo me pasa acá, también lo sentí en Japón, en Corea del Sur. En Finlandia las mujeres venían con los ojos rojos de haber llorado a felicitarme. Eso me parece una cosa muy fuerte, la balada es una canción que siempre fue conmigo.

¿Por qué elegiste a Jairo como invitado para tu show en el Tasso?

A.B.: Con Jairo tengo una relación casi de parentesco. Nos conocimos hace 50 años en Francia y desde entonces fuimos muy cercanos. Lo admiro como cantante y artista, y tenemos mucho entendimiento. A los hijos los conozco desde muy chicos, por eso digo que hay una cuestión medio familiar. Nunca le pregunté si le gusta como canto, debe ser que sí porque si no no vendría a cantar conmigo (risas). Lo llamé y le dije “negro, vení a cantar conmigo” y listo. Lo arreglé con su hijo.

Hoy en día el Tango es un fenómeno de exportación, ¿cómo ves la escena local en la actualidad?

A.B.: Creo que el tango se paró. Donde más fuerza tiene es las orquestas instrumentales, hay instrumentistas maravillosos. En el tango actual, no me llega nada que me entusiasme. Por el programa de radio me llegan muchos discos y algunos me dan vergüenza ajena, y eso que un disco vale plata. Pasa algo: si hay una mujer o un hombre que más o menos canta bien, lo hacen hacer tango, y el tango es muy bravo, no lo puede cantar cualquiera. Hay que hacer una interpretación profunda de lo que escribió el poeta. Hay que entender el argumento, lo que le pasa a ese personaje, hay que estar bien adentro de esa historia. Si a mí me dan una letra, yo voy a querer saber cómo es. Tengo que saber si es sobre alguien que sufre, sobre alguien que es alegre, sobre alguien que quiere volver con la mujer o que no quiere volver nunca más, todo lo que le pasa. Una vez que sabés eso, podés cantar el tango.

Baltar

Se necesita manejar una cuestión actoral para cantar tango

A.B.: Hay que saber. Yo enseño tango e interpretación y cuando se ponen a cantar directamente les digo “pará”, estudiá la letra, léemela en prosa”, y la gente se pone nerviosísima. Una vez que le estás leyendo y lográs descifrar qué le pasaba al poeta, ahí te podés lanzar; tenés que entender, es como un cuentito que escribió el poeta, por más que lo haya hecho en formato canción. Yo escucho temas que son para cantar a media voz o dulcemente, y escuchás a los cantores de tango que arrancan a los gritos, fuerte, cuando empieza con algo finísimo. Eso demuestra que no hay conocimiento de lo que se está cantando. El matiz recién lo alcanzás cuando vos conocés. Muchos cantan por cantar.

¿Por qué creés que se estancó la escena?

A.B.: La verdad es que no veo un resurgimiento. Hay pocos tangos nuevos y muchos son feos. Poetas buenos del tango hay, pero melodistas no muchos. No hay demasiadas melodías lindas. Hay letras que se estropean por ponerles melodías feas. Lo que pasa es que hay alguien que marcó un rumbo que no puede evadirlo nadie, que fue Piazzolla. No se puede imitar un Piazzolla genuino porque hubo uno solo.

¿No creés que haya lugar para un nuevo Piazzolla?

A.B.: No, quizás con otro nombre, pero Piazzolla es único. Hay algunos buenos, que inventan, pero como él no. Por lo menos no sé si en el tango necesariamente, es muy difícil.

Sos considerada una de las referentes más importantes del tango a nivel mundial, ¿cómo te llevás con ese rótulo?

A.B.: A veces, cuando invito a artistas a cantar conmigo, me dicen “ay, qué maravilla, me llama la más grande” o “¿sabés lo que es ir a cantar un tema con vos?”, y yo digo “bueno, gracias” (risas). Después les cuento a mis amigas que me dicen “la más grande” y me retan: “¡Créetelo, idiota!”. A mí eso no me hace nada más que halagarme. Me gusta que me lo digan, yo lo agradezco, y me da placer, me parece una cosa linda. Siento que de la vieja generación quedamos Susana Rinaldi y yo, en su tiempo y lugar. Espero que surjan nuevas generaciones porque nos estamos poniendo grandes. Yo, igual, hasta los 95 pienso seguir cantando.

*Baltar se presenta este viernes 5/7 en el Torquato Tasso, Defensa 1575, desde las 20:30 horas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario