Espectáculos

Analía Gadé: adiós a una gran actriz

Analía Gadé, que en su tiempo fue una de las actrices más bonitas de Argentina y España, murió el sábado en Madrid, víctima del cáncer. Hoy será cremada. Nacida María Esther Gorostiza Rodríguez a fines de octubre de 1931, a los 17 años ganó un concurso de belleza de la revista “Radiolandia”. El premio era la participación en una comedia estudiantil de Carlos Schlieper, “La serpiente de cascabel”, con María Duval y Juan Carlos Thorry. Milagros de la Vega le dio las primeras lecciones y la lanzó al escenario. Poco después, Thorry le declaró su amor, juntos formaron una compañía teatral, actuaron en dos programas de TV y seis películas (“Cita en las estrellas”, la mejor, también de Schlieper), emigraron a España y allí se separaron en 1958.

Ella se quedó en Madrid y, durante unos años, compartió su vida junto a Fernando Fernán Gómez, actor, dramaturgo y director, con quien actuó en 8 comedias muy incisivas para la época, sobre todo “Viaje de novios”, “La vida por delante”, “La vida alrededor” y “Solo para hombres”. Aquí se había probado en dos buenas historias dramáticas: “Ayer fue primavera” y “Los tallos amargos”. Allá, con creciente talento, desarrolló su carrera alternando cine, teatro y televisión junto a Francisco Rabal, Closas, Alberto de Mendoza, Jean-Paul Belmondo, Gallardo, Jean Sorel, Alfredo Alcón (“Cartas de amor de una monja”), José Sacristán, Alfredo Landa, López Vázquez, y con el tiempo hasta se desnudó con un joven Joan Manuel Serrat (“Mi profesora particular”, 1973).

Aquí volvió a trabajar solo en 1966 (coproducción “Las locas del conventillo”) y 1984 (“Alta comedia” y otras propuestas). Quedan para el mejor recuerdo el corto “Como la sombra tenue de una hoja”, 1982, y “La rosa azul”, 2001, ambos de Oscar Aizpeolea. A señalar, en el cine español, “Una muchachita de Valladolid”, “Las melancólicas”, “Las bicicletas son para el verano”. Y en teatro, “Las brujas de Salem”, “La vil seducción”, “El monumento” (ambos llevados al cine), “Cuéntalo tú, que tienes más gracia”, “Las mujeres sabias” y “Dulce pájaro de juventud”, que en 2001 fue su despedida, no por gusto propio sino por una crisis coronaria, anticipo de mayores males. Ninguno, quizá, como el que declaró en 1989, al recibir el premio Mihura de teatro: “En los premios me pasa como en el amor. Me gusta que me quieran, me lo merezca o no. Pero en los premios me va bien, y en el amor me va fatal”. Aquí recibió los de Cronistas y Pantalla Pinamar, ambos en 2004. En España, el último fue en 2015, la Medalla de Honor del Círculo de Escritores Cinematográficos por el conjunto de su carrera.

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