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Anticipan masiva redada contra inmigrantes desde el domingo en los EE.UU.

Calculan que los afectados prioritarios serán 2.000, pero aseguran que habrá también "deportaciones colaterales". Preocupa la posibilidad de que separen a más familias.

Washington - La redada masiva para capturar y deportar a miles de inmigrantes indocumentados en al menos diez ciudades estadounidenses, que fue anunciada por el presidente, Donald Trump en junio, se iniciará el domingo, reveló ayer la prensa local.

Las operaciones las llevará a cabo el personal de la agencia de Inmigración y Aduanas, conocida por su sigla en inglés ICE, indicó el diario The New York Times, que atribuyó su información a funcionarios del Gobierno no identificados.

Las redadas “comenzarán en breve, aunque no las llamo redadas, porque estamos sacando a personas, todas esas personas que durante años han venido ilegalmente”, había dicho la semana pasada Trump a los periodistas en la Casa Blanca.

En esas deportaciones “las autoridades podrían detener a inmigrantes que estén en el área aún cuando ellos no fueran los buscados”, añadió el periódico estadounidense.

“En la medida en que sea posible, los miembros de familias que sean arrestadas en con conjunto serán llevados a centros de detención en Texas y Pensilvania, lo que evitaría su separación forzada. Sin embargo, debido al espacio limitado, algunos podrían terminar en hoteles mientras se preparan sus documentos de viaje”, admitió, lo que abre la posibilidad a más separaciones.

Funcionarios consultados señalaron que el ICE buscará primero unos 2.000 inmigrantes que ya han recibido órdenes de deportación y que, en algunos casos, no se presentaron a las audiencias en los tribunales de inmigración. Pero eso no descarta las llamadas “deportaciones colaterales” de otros indocumentados que caigan en los operativos.

El director interino del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), Ken Cuccinelli, dijo que las redadas “van a llevarse a cabo”, pero no dio más detalles.

El funcionario estimó que el organismo está autorizado a expulsar a cerca de un millón de personas, pero admitió que no hay recursos humanos ni capacidades logísticas para ejecutar todas estas operaciones.

Las autoridades migratorias ya tienen las órdenes judiciales, lo que permite que el proceso de deportación sea expeditivo. Pero activistas por los derechos de los inmigrantes advierten que muchas de las personas en cuestión llevan décadas viviendo en Estados Unidos, donde han construido sus familias.

Entre las ciudades donde se espera que se produzcan esos procedimientos se cuentan Chicago (Illinois), Baltimore (Maryland), Nueva York (Nueva York), Houston (Texas), Los Ángeles (California) y Miami (Florida).

La amenaza de las deportaciones asusta a muchas comunidades en Estados Unidos y muchas asociaciones han distribuido manuales que incluyen instrucciones sobre cómo comportarse si son requeridos por agentes y cuáles son sus derechos.

Según los funcionarios entrevistados por el diario, el objetivo del Gobierno es demostrar su fuerza para disuadir a familias que evalúan acercarse a la frontera con México para cruzar a Estados Unidos.

Al principio de su mandato, Trump prometió triplicar el número de agentes del ICE y expulsar del país a unos 12 millones de indocumentados.

A principios de 2017, anunció un endurecimiento de la política migratoria y en 2018 lanzó su política de “tolerancia cero”, que propició que más de 2.300 niños fueran separados de sus padres migrantes, uno de los aspectos más criticados de sus políticas.

Desde octubre del año pasado, el presidente se ha referido a las caravanas de migrantes centroamericanos que buscaban llegar a Estados Unidos para huir de la pobreza y de la violencia como una “invasión”.

El 18 de junio último, el mandatario publicó un mensaje en Twitter en el que anunciaba la expulsión de “millones de extranjeros ilegales”, pero terminó posponiendo la operación cuando se filtró la fecha, lo que fue entendido como una amenaza para negociar una reforma del sistema de inmigración con los demócratas.

El gobernador demócrata de Nueva York, Andrew Cuomo, sostuvo que su estado “continuará apoyando a todos los inmigrantes para asegurar que todos ellos tengan todas las protecciones que brinda la ley”.

El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, también demócrata, dijo a los medios locales que los residentes de la ciudad deben saber que se hará respetar las leyes “santuario” que rigen en el estado y que impiden la colaboración de policías locales con el ICE en materia migratoria, que es de competencia federal.

Agencias ANSA, Télam y AFP

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