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Arcioni, ante su primera cruzada como electo

Las elecciones dejaron su huella y en los próximos días, la provincia empezará a mostrar de qué manera se reacomoda tras la victoria de Mariano Arcioni. Sin embargo, una noticia que se coló en la previa volvió a tomar fuerza.

Llamó la atención el cambio de parecer que tuvo el arcionismo sobre la ley que prohíbe la utilización del herbicida glifosato. Dos semanas atrás, el gobernador estuvo a punto de vetar la ley. La decisión era tan fuerte que el ministro de Producción, Hernán Alonso, salió a decir que se trataba de “una movida de tinte político dado que tenemos elecciones en breve” y que “no es una ley que busca el bienestar de los chubutenses”. Pero algo pasó en el medio y el gobernador dejó que la ley promovida por el diputado K José Luis Grazzini siga su curso.

“Hicieron encuestas para ver qué pensaba la gente y el rechazo al veto fue muy grande. Por eso no se animaron a hacerlo. Eso sí, especularon con las elecciones y dejaron que el tema ahora vuelva”, dijo Grazzini.

El problema para Arcioni es que la ley, que no es propia, le genera un cruce con las cadenas de cultivos que ya salieron a pedir explicaciones. “El producto produce un valor y le genera una ganancia, pero debemos evaluar qué vale más: si la salud de la gente o lo que puede ganar un productor”, dice el diputado.

Tanto Acsoja, Maizar, Argentrigo y la Asagir sostuvieron que “no se tuvieron en cuenta estadísticas e investigaciones”. Y agregaron que “hoy Argentina es uno de los principales productores de granos del mundo, y las cadenas de valor tienen gran capacidad para generar divisas, exportaciones y empleo, generando productos inocuos y de calidad”.

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