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Argentina Open: Cecchinato arrasó a Schwartzman y se coronó en Buenos Aires

El italiano se impuso por 6-1 y 6-2 y ganó el título en el ATP porteño. De esta manera, Argentina no pudo volver a tener un campeón local, algo que no sucede desde hace 11 años.

Apenas una hora y cinco minutos, el tiempo necesario para destruir la ilusión de Diego Schwartzman. Pasó de intentar romper el maleficio de campeones argentinos en el ATP de Buenos Aires a sufrir un vendaval italiano llamado Marco Cecchinato. El siciliano le puso el broche de oro a una semana formidable en el BALTC y se llevó el título del Argentina Open.

Los números hablan a las claras. El campeón se impuso por 6-1 y 6-2 en 1:05. Esta final iguala en games a las más breves de la historia moderna del certamen, aunque queda tercera en tiempo. En 1995, el español Carlos Moya venció a su compatriota Félix Mantilla por 6-0 y 6-3 en arrasadores 59 minutos. Juan Mónaco, hace 12 años, superó a Alessio Di Mauro, nacido en Siracusa, por 6-1 y 6-2, en una hora y cuatro minutos.

Jugar en casa, una final y siendo el gran crédito local nunca es fácil, y a la larga, quizás eso resultó un factor emocionante fundamental en el desarrollo del partido. Schwartzman mostró una versión muy diferente a la del choque por semifinales ante el austríaco Dominic Thiem. Cansado, deslucido, no tuvo reacción.

Del otro lado, Cecchinato no le dio posibilidad alguna de crecer y volver al partido. Dueño de un estilo simple pero efectivo, el nuevo número 17 del mundo dominó con autoridad con todos los golpes, especialmente de revés.

A partir de un saque no tan veloz pero muy efectivo (sacó un 65% de primeros y ganó el 85% de las veces que lo puso en juego, con cuatro aces), se acomodó siempre cerca de la línea del fondo y no dejó que el “Peque” puedo defender y contragolpear.

Por el contrario, el segundo mejor argentino del ranking no consiguió exhibir ninguna de sus armar. Defendió como pudo, casi no generó aperturas y no tuvo ningún break point a favor. Ni siquiera el constante apoyo del público logró levantarlo.

Cecchinato sigue sumando capítulos a su historia. En 2015 fue sancionado por estar vinculado al mundo de las apuestas y el arreglo de partidos con 18 meses, aunque finalmente le condonaron la pena a sólo medio año.

En 2018 irrumpió en el circuito mayor ganando el torneo de Budapest en abril, y un mes después llegó a las semifinales de Roland Garros eliminando a Pablo Carreño Busta, David Goffin y Novak Djokovic. En su segunda final se coronó en Umag, también sobre polvo de ladrillo. Llegó a tres definiciones y se impuso en todas, dando cuenta de su predilección por la arcilla.

Ascenderá al puesto 17 de la ATP luego del título en Palermo. Es el primer italiano de la Era Abierta que se corona en el país. Desde la vuelta del torneo al calendario oficial del ATP World Tour fueron tres los tenistas nacidos en la península que pugnaron por el título: Filippo Volandri en 2006, Di Mauro un año después, y Fabio Fognini en 2014. Todos cayeron, pero este domingo se cortó la sequía.

Aunque el resultado deje en claro la diferencia que hubo en cancha, seguramente para Schwartzman la experiencia dejará un saldo a favor. De a poco, deja en el camino las consecuencias lógicas de ser el favorito local, pero a la vez se mantiene siempre agazapado dentro de los 20 mejores del mundo. Esta vez no pudo ser para él, tampoco para el Argentina Open, que deberá esperar otro año más para ver festejar a un tenista nacional.

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