Economía

Asume Lacunza, atado a la "Hot Line"

Hernán Lacunza asumirá formalmente esta mañana como ministro de Hacienda; con la intención de, una vez instalado en el su despacho, los operadores financieros sean tolerantes a sus primeros pasos de gestión. O que, al menos, pueda salir airoso en la tormenta segura que hoy deberá batallar desde los mercados cambiarios y bancarios. El peor escenario que el flamante funcionario quiere vivir, será en de un dólar presionando a la alza con un Banco Central liquidando reservas por fuera del acuerdo aún vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI); sumado a plazos fijos venciendo sin renovación y a entidades financieras, hasta el viernes 9 de agosto, supuestamente amigas en la cruzada anticrisis. Para cualquier nuevo titular del palacio de Hacienda, un escenario de derrota en el primer parido contra los mercados; sería un comienzo difícil de pilotear para los casi cuatro próximos meses de gestión que el ex ministro de Economía bonaerense debe manejar. Por esto, su idea irrenunciable para los próximos días, es simple y clara: su misión será estabilizar el tipo de cambio, convertir en creíbles las variables financieras básicas, reabrir los contactos con el FMI y prometer un segundo semestre sensato el stand by vigente y, sólo sí en este primer difícil Rosario de sus primeras horas de administración hay resultados positivos, volver a habilitarle al presidente la posibilidad de nuevas medidas de contención social primero y redistribución de pesos electorales después. Sólo así, saben Lacunza y sus futuros colaboradores (y quizá también el ala política), sus días en Hacienda habrán transcurrido económica y políticamente positivos. Sabe además que su suerte está atada a como evolucione la hot line que Mauricio Macri y Alberto Fernández establecieron la semana pasada; y que, para muchos operadores, merecería una segunda vuelta aclaratoria sobre varios puntos de la convivencia pacífica virtualmente pactada.

Considera Lacunza que habría viento favorable si esa conversación se mantiene en términos estables y colaborativos, con declaraciones convenientes sobre el dólar a un precio conveniente en niveles (más o menos) actuales; o como la de Guillermo Nielsen de ayer descartando una reestructuración de deuda. Si, por el contrario, el vencedor de las Paso percibe que desde el macrismo hay intenciones de salir del “modo supervivencia” y comenzar a esforzar planes económicos de expansión fiscal y descontrol financieros que pongan en peligro su futura eventual gestión económica, y si en consecuencia hay declaraciones albertistas cercanas a las pre telefonazo presidencial; se sabe que desde el palacio de Hacienda habrá bombardeo constante.

La idea de Lacunza es la de tomar posesión rápida y con imágenes austeras. Ayer el nuevo ministro le presentó a Macri y parte de gabinete cuales son sus ideas generales; y descartó anuncios extravagantes. Al finalizar el encuentro en la quinta los Abrojos, sólo declaró que “el Presidente me transmitió las prioridades de la gestión para los próximos meses” y anticipó que “ahora me voy a reunir con mi equipo para trabajar con esas prioridades”.

Prometió luego una conferencia de prensa para mañana y ponderó la “capacidad” y “honestidad” de Nicolás Dujovne.

Con Lacunza trabajarán el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui; su colega de Hacienda, Rodrigo Pena; y también el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. Se sumarán el ex funcionario bonaerense Sebastián Katz, Milagros Gismondi y Hugo Medina.

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