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Atrapante historia de una santa rebelde

Ni esposa ni monja, proclama desafiante la apenas adulta María Antonia de Paz y Figueroa. Su tez se vuelve más blanca y sus ojos azules de acero. Su padre, el encomendero Don Francisco, se escandaliza: eres rica y corre por tus venas sangre de conquistadores, le dice. Pero ella, en pleno siglo XVIII, en el fondo de Santiago del Estero, en el Virreinato del Río de la Plata, ha decidido ser aliada y protectora de esclavos, de indios y negros. Irá más lejos y socorrerá a prostitutas y a mujeres que deben ocultar “el pecado que han cometido”. Don Francisco se altera, la echa. A ella poco le importa. Ha decidido vivir en el beaterio de los jesuitas junto a “esas mujeres”, ser pobre y servir a los más necesitados, y a los que están presos. La llamarán con cariño Mama Antula. No será esposa ni monja, será rebelde y laica. Será tratada de loca, de bruja por su desobediencia los roles en uso. Doscientos años después será beatificada. Y en el Vaticano, con especial interés del papa Francisco, la Congregación para las Causas de los Santos estudian los posibles milagros que realizó, para poder canonizarla, y dar a la Argentina su primera santa.

Será ella la que mantendrá los ejercicios espirituales de los jesuitas, sus maestros en el camino de la fe, cuando son expulsados por drástica orden del rey Carlos III: “queda prohibido todo lo de la Compañía”. Compañía que había hecho demasiado en nuestro territorio. Cuando Mama Antula se lanza a peregrinar, promoviendo las enseñanzas ignacianas, se encomienda a San Cayetano, y difunde por donde va la figura del patrono de Pan y Trabajo. Camina descalza los 4.000 kilómetros que la separan de Buenos Aires donde, enfrentando al virrey Vértiz, conseguirá establecer la jesuítica Santa Casa de Ejercicios Espirituales (que aún subsiste en Av. Independencia al 1100), lugar histórico por donde pasaron o se refugiaron héroes de la Independencia.

Descartando una previsible hagiografía, las investigadoras Nunzia Locatelli y Cintia Suárez logran con “Mama Antula” un libro atrapante que tiene mucho de novela histórica, de detalles iluminadores de una época en que las discriminaciones raciales, el tráfico de esclavos eran un modo del comercio, y las diferencias sociales y de género eran lo aceptado. El recorrido por la vida de aquella que un día, sola, frente a un altar prometió una vida austera y del Señor su castidad, abandonando su nombre para llamarse María Antonia de San José, aunque nunca dejará de ser Mama Antula. Brillante rescate histórico de una protagonista olvidada que pone en evidencia los datos que signan su santidad.

M.S.

=Nunzia Locatelli y Cintia Suárez, “Mama Antula. La mujer más rebelde de su tiempo”, Planeta, 2019, 166 págs.

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