A rodar

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El mercado automotor está patas para arriba. Además de la crisis económica que viene de arrastre desde hace casi dos años, con un derrumbe de ventas con pocos antecedentes, se suman una serie de medidas que el nuevo Gobierno está implementando para frenar la salida de divisas. Eso hace que en el sector haya total desconcierto. Una fuente de una terminal se comunicó ayer, a primera hora, para saber si había información sobre nuevos problemas para el ingreso de vehículos importados. Lo lógico es lo inverso: que el periodista llame para buscar información. Esto muestra que las empresas se están enterando por los medios de las nuevas disposiciones porque los funcionarios los escuchan pero no les anticipan nada de lo que van a hacer. No hay buena relación. Así que, ante la desesperación, recurren a la prensa para sondear cualquier cambio. En el caso de esta automotriz, la preocupación venía porque tienen en planes lanzar un nuevo modelo importado pero no tienen seguridad de que puedan ingresar las unidades proyectadas. País insólito. Tanto como que en un mercado sin demanda, hay consumidores que se quejan porque no consiguen el vehículo deseado. Denuncian faltantes. El tema es que los modelos que se van agotando no se reponen con facilidad porque, si es nacional, las fábricas bajaron al mínimo posible todos sus planes de producción y no tienen pensando - o tardarán en hacerlo – aumentar el nivel de actividad. Se podría seguir relatando las penurias que están pasando las empresas pero es agotador hacerlo y, es lógico de suponer, leerlo. Por eso, es un buen momento para ver qué están haciendo las empresas que están haciendo algo.

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Hay varios proyectos industriales en marcha. Sobre el SUV que fabricará Volkswagen ya se dio bastante cobertura y marcha sin problemas serios (si se saca del medio el impacto que podrán tener los Impuestos Internos si, dentro de un año, continúan como se los conciben hoy). Pero hay otras terminales que están trabajando en nuevos modelos. El caso de Peugeot es bueno comentarlo ya que habrá noticias en el corto plazo. Según fuentes del sector, en abril comenzaría la producción en serie del nuevo 208. En febrero se harán entre 80 y 100 unidades definitivas para testear y otro tanto más en marzo para, al mes siguiente, comenzar a implementar el programa de fabricación con un ritmo que irá en ascenso para llegar a un volumen de 250 vehículos por día con el objetivo de abastecer a las concesionarias locales y de Brasil. Después dependerá de lo que mandé el mercado. En la terminal están muy entusiasmado por cómo quedó el modelo.

Otro de los proyectos que avanza es el de la pick-up conjunta entre Ford y Volkswagen. En realidad, la que avanza es la marca estadounidense que será la encargada de producirla. En la alemana, el entusiasmo se mide diferente. En el caso del óvalo En el caso de VW, la reticencia viene por el lado de no querer desprenderse de la Amarok si no hay garantizada la radicación en su fábrica de otro modelo. Con 50.000 unidades estimadas que tendrá el proyecto Tarek, la planta quedaría con más de su mitad de capacidad ociosa y el problema que tiene hoy Ford, con la salida del Focus y restringir su oferta industrial a la Ranger, lo pasaría a tener su vecino. Amarok tenía fecha de salida para marzo del 2023 y fue estirado hasta final de ese año por la demora en conseguir otro modelo. El que más corre con ventaja es la pick-up chica Tarok, como ya adelantó Ámbito Financiero, que se hace sobre la misma plataforma de la Tarek. Hasta que no esté confirmado este modelo (o, en caso contrario, otro que podría ser un SUV para ambas marcas), no se desprenderán de la Amarok. Ford, en cambio, avanza como la “dueña” del proyecto. El desarrollo, el diseño, la cotización y compra de componentes, todo lo hace la automotriz estadounidense.

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El otro caso para tener en cuenta es el proyecto del nuevo modelo que tiene General Motors para la planta de Santa Fe. Pasó por distintos niveles de actividad. Por momentos a un ritmo lógico; otros, más lentos. Esto debido a los avatares políticos y económicos del país. Por ejemplo, la cuestión impositiva y el freno de las rebajas tributarias del Pacto Fiscal es un problema que preocupa en la empresa. El proyecto, conocido como G-SUV, comparte numerosa cantidad de autopartes con el modelo Tracker. De hecho, los proveedores de la Argentina y Brasil son los mismo. Hoy ese vehículo se produce en el país vecino, que recibirá una inversión para radicar otro. El modelo argentino tiene fecha de producción para el 2022.

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