¿Crecerán ventas después de 2 años?

Autos

La lógica del náufrago sirve para ilustrar el momento del sector automotor. Cuando se está en el medio del océano, luchando entre la vida o la muerte, cualquier elemento que flote va a servir para aferrarse. Algunos empresarios de la industria ven en la evolución de los últimos días de patentamientos una tabla de salvación. Para eso apelan a las estadísticas. Después del parate total del inicio de la cuarentena, la reapertura parcial de concesionarias (todavía siguen cerradas las del Gran Buenos Aires) permitió que el número de registros fuera creciendo día a día. En la última semana de mayo se consolidó un piso de alrededor de 2.000 unidades diarias. A mediados de mes, pocos apostaban en superar los 20.000 vehículos, algo que se consiguió al llegar a 21.015 patentamientos. Ahora, todos los ojos están puestos en junio y la expectativa es grande. Va a ser el primer mes completo de actividad. Si se mantuviera ese promedio de registros del sprint final de mayo, con 20 días hábiles por delante, el volumen potencial al que se podría aspirar es el de acercarse de 40.000 vehículos. Claro que no todo es lineal. Sin embargo, sí hay posibilidades de un crecimiento potencial significativo. ¿Por qué es importante el número que se pueda alcanzar? Porque junio podría ser el primer mes de crecimiento interanual en los últimos dos años. Hasta mayo del 2018, la ventas venían creciendo contra el año anterior pero en junio ya se sintió el impacto de la devaluación de un par de meses atrás y la actividad sufrió la primera caída, año contra año. Desde entonces, todo fue cuesta abajo. Este mes que empezó ayer tiene la posibilidad de revertir la tendencia de estos últimos 24 meses. Para eso, tendría que superar las 36.161 unidades patentadas en junio el 2019. Por eso, no es necesario llegar a 40.000 sino aproximarse. Claro que como hay defensores de esta posibilidad, también existen los que creen que no hay que ilusionarse con un crecimiento de las ventas de 80% contra el volumen de mayo. Es que se necesitarían patentar 15.000 unidades por encima del mes que cerró. Visto así, parece difícil. El sector automotor también tiene sus dos bibliotecas. Un sondeo realizado por Ámbito entre una decena de dealers dio como resultado que la mitad de las opiniones estiman que es posible lograr ese número y la otra que es una quimera. Habrá que esperar para saber que postura era la acertada.

Mucho tendrá que ver, para que crezca de manera fuerte este mes, lo que suceda con las nuevas restricciones al acceso de divisas y la brecha con el “blue”. Hoy, buena parte de la demanda está cimentada en esta aberración cambiaria que puede, por determinado lapso, estimular las ventas de productos como son los autos. Claro que es impensado que se pueda sostener en el tiempo. El otro factor -el del cepo importador- también hay que tenerlo en cuenta. Como informó ayer Ámbito, en el sector advierten que la medida dispuesta por el Banco Central provocará la escasez de muchos modelos de alta, media (y no tanto) gama. Por este motivo, son tanta las variables (y como los meses, en la Argentina, suelen ser más largos que el resto del mundo) que es difícil pronosticar lo que suceda en junio. Pero, apelando a una lógica básica, si quienes tienen dólares ahorrados suman 2 más 2, lo probable es que con esta ganancia “verde” que, paradójicamente permite el “blue”, y la advertencia de que van a faltar autos, se vuelquen a comprar los últimos 0 km a precios atractivos. Porque la otra consecuencia va a ser su aumento “bajo escritorio” (es decir, sobreprecios).

La otra preocupación que hay en el sector a raíz de las medidas del Central tiene que ver con lo que pueda suceder con las importaciones. Se sabe que van a estar restringidas, como sucedió en 2015. Buscando similitudes, algunos empresarios ya imaginan que el próximo paso será reimplantar e sistema de “compensación” de las compras en el exterior con exportaciones para reducir el déficit. Para los ni memoriosos, es bueno recordar que, cuatro años atrás, los importadores de autos tuvieron que improvisarse como exportadores de biodiésel, vinos, cuero y demás productos que pudieran vender fronteras afueras. Era la forma en que le habilitaran cupo para traer vehículos de otros países. “Vamos camino a eso” dijo apesadumbrado una ejecutivo de una terminal. Momento delicado.

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