Ferro: "Despedir personal nunca es la primera opción para un empresario"

Autos

El sector automotor, como el resto de la economía, está viviendo una crisis sin precedentes. La amenaza de despidos, las dificultades de muchas empresas para afrontar el pago de salarios y la imposibilidad de vender por la cuarentena dispuesta por el Gobierno generan un clima de pesimismo que agrava el escenario. Jorge Ferro es un empresario con una larga trayectoria en el mercado. Su apellido identifica hoy concesionarias de diferentes marcas. Desde sus inicios en los años 60 conoce como pocos este negocio y, por tal motivo, es una voz calificada para opinar. Desde esa sabiduría que dan los años, habla de la necesidad de inyectar optimismo pero también de medidas concretas que se pueden tomar para comenzar a pensar en una recuperación cuando pase la grave crisis sanitaria.

Periodista: Momento difícil para ser vendedor de autos, ¿no?

Jorge Ferro: Es una profesión que amé toda la vida y la sigo amando. Sobre todo en momentos tan importantes como este. Hay miles de familias que viven de esto y están en peligro las fuentes de trabajo. Es por eso que hay que buscar una forma de reactivación para que el negocio siga adelante (ver recuadro con programa de medidas propuesto). Hay poca gente que tiene una actitud positiva.

P.: Hay concesionarias que tienen dificultades para pagar los sueldos este mes. ¿Cómo es el caso de su empresa?

J.F.: Pagamos marzo y, aunque no vendamos, vamos a pagar abril. Tiene que ser así. Es diferente cuando uno está de paso pero esta es una profesión de toda la vida. Construir una concesionaria no es fácil.

P.: Despedir personal no es la primera opción.

J.F.: Todo lo contrario. Nunca es la primera opción. El gran capital que se tiene es la gente. El resto es una estructura pero las que empresas que crecen es porque tienen un buen equipo armado. Ese es el secreto de cualquier organización. Cuando uno logra armar un buen equipo tiene que cuidarlo. Agradeceré eternamente al negocio automotor. Tengo una experiencia muy grande. Uno le tiene que devolver algo de lo que tanto le dio.

P.: Se critica mucho estos días a algunos empresarios por no actuar así.

J.F.: Nadie echa a un empleado por echar. Se hace cuando es irremediable. Con la caída del mercado de los últimos años hubo que reducir estructuras. Nos quedamos con el personal más valioso, más capacitado, pero en momentos como este no se puede seguir achicando porque se llega a un punto en que se pone en juego la operatividad de la empresa. Además, si se despide por despedir, cuando el mercado mejore, va a costar mucho recuperar ese personal capacitado. No es fácil. Hay que hacer todos los esfuerzos para cuidarlos.

P.: Hay empresas que no tienen respaldo para aguantar momentos como estos.

J.F.: Es cierto pero hay que hacer lo posible para no tomar medidas dolorosas. Para ser empresario hay que asumir las cosas buenas y las malas. Para las buenas estamos todos pero no se puede pensar que todas van a ser buenas, menos en un país como este con tantos vaivenes. Yo pasé miles de tormentas en esta profesión aunque esta es diferente. La pandemia, una economía que viene con problemas desde hace cuatro años y otras cosas, con como una bomba atómica.

P.: ¿Cómo se sale de un momento así?

J.F.: Todos piden que Papá Noel les dé plata. No es así. Cada uno tiene que hacer su aporte. No solamente los empresarios. Los políticos, los funcionarios, también. Si cada uno pone algo de su parte para reactivar el mercado se puede salir. Pero aparte de lo económico, hay que inyectar optimismo a la gente. Está muy bajoneada. El puntapié lo tiene que hacer el Estado. Eso que propongo de bajar el IVA para un modelo por marca. Después, todos tenemos que hacer nuestro aporte. Esa es la salida.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Temas

Dejá tu comentario