Negocian para que impuestazo a los autos no afecte a modelos nacionales

Autos

Los directivos agrupados en ADEFA salieron de la reunión con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, con sensaciones alentadoras. Gustó la buena predisposición para sentarse a escuchar los planteos.

Si bien la reunión ayer con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se enmarcó en un contexto protocolar, los directivos agrupados en ADEFA salieron del encuentro con dos sensaciones alentadoras. Por un lado, la buena predisposición del funcionario a escuchar sus planteos. Por otro –más pragmático e interesado -, que quedara la puerta abierta para modificaciones al impuestazo a la compra de autos en el punto más sensible para los fabricantes: los vehículos de producción local.

Es que la norma, tal como está escrita, afecta a todos los modelos de más de $1.300.000 de precio mayorista (alrededor de $1.800.000 al públco), sin discriminar si son importados o nacionales. Esto es un tema que preocupa a las empresas ya que una alícuota impositiva de 20% haría que los precios de esos modelos aumenten 25% lo que, en la práctica, provocaría que queden fuera del mercado y se dejen de producir.

El problema no es sólo con la situación actual, una vez que esté vigente la mega ley de Emergencia, sino con el correr de los meses debido a que la norma, incrementa la presión tributaria pero también modifica la forma de actualización. Hasta el momento, el ajuste se hacía automáticamente de forma trimestral en base a la inflación acumulada en el trimestre anterior.

De esta manera, la escala actual tendría que subir a partir del 1 de marzo. Este mecanismo quedó descartado y, ahora, el próximo ajuste recién se hará en junio próximo y sin tener en cuenta el incremento del costo de vida. Con una inflación elevada como la que se tiene en la actualidad, pasar un semestre sin actualización, haría que más modelos caigan en el tributo.

Si bien Kulfas estaba al tanto de que el impuesto iba a afectar a algunos modelos nacionales, entendió el planteo empresario en el sentido de que al no recibir una actualización antes de junio, iba a terminar alcanzando a más versiones y modelos. Así como se aprobará hoy, deberán pagar impuesto el Toyota SW4 y las versiones más equipadas del Chevrolet Cruze, Peugeot 208 y Honda HR-V.

En ese sentido, el ministro reconoció que ese era un punto a tener en cuenta y pidió que se hiciera un seguimiento del impacto que puede tener en los próximos meses. “Si hay que corregir algo, tenemos los instrumentos para hacerlo” les dijo Kulfas a los fabricantes de autos.

La modificación de la base imponible podría hacerse por decreto como sucedió el año pasado, en el segmento de las motos, cuando se corrigió el límite a partir del cual se pagaba este impuesto porque había que muy bajo y afectaba a muchos modelos.

La alternativa sería subir el valor de $1.300.000 a un nivel que deje afuera a los modelos producidos localmente, aunque también beneficie a los importados, debido a que no se puede discriminar impositivamente por origen.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario