Ambito Nacional

Avanza frente en defensa de los vuelos low cost

La restricción horaria en el funcionamiento del aeropuerto de El Palomar, dispuesta por una medida judicial, generó la reacción de distintos sectores ligados esencialmente al turismo provincial, uno de los más favorecidos por el auge de las líneas aéreas de bajo costo.

El temor a una futura decisión política contraria a la apertura comercial de los cielos que habilitó la gestión de Mauricio Macri sumó, por lo bajo, el malestar de los gobernadores, incluidos los del peronismo, tal como informó Ámbito Financiero en su edición de ayer.

La voz de esa preocupación cobró forma en las últimas horas con una serie de cartas que llegaron al despacho de la jueza federal Martina Forns desde distintos entes y carteras de turismo provinciales, como el de Bariloche, Córdoba y Tucumán.

“Solicitamos a vuestra señoría tenga en cuenta las consecuencias que la medida generaría para el desarrollo del turismo de la provincia, y que se adecue de manera que no afecte la vida cotidiana de nuestros ciudadanos y de quienes deseen visitarla”, dice una carta firmada por el presidente del Ente Tucumán Turismo, Sebastián Giobellina.

Por su parte, la Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (Anac), advirtió que el aumento de frecuencias podría verse “disminuido” por la medida judicial. “Afectará el empleo en el sector, el turismo en varias provincias del interior y la conectividad federal”, precisó la Anac en un comunicado.

En el aeropuerto de El Palomar hacen base JetSmart y Flybondi, las low cost que operan decenas de rutas y conexiones, muchas inexploradas hasta ahora por la estatal Aerolíneas Argentinas. En este punto, precisamente, radica la preocupación de los mandatarios: “Hasta la aparición de las low cost nuestros distritos quedaban muchas veces aislados y las conexiones entre provincias sin tener que pasar por Buenos Aires aparecían como un objetivo imposible de cumplir”, graficó el responsable de una Secretaría de Turismo de un distrito patagónico.

La restricción en el horario de aterrizaje y despegue dispuesta por la Justicia a partir de la queja por ruidos molestos motorizada por un grupo de vecinos alcanza de manera exclusiva a los vuelos comerciales civiles, excluyendo a los militares que también operan desde esa base ubicada en el partido de Morón.

La importancia de las nuevas frecuencias aéreas operadas por estas compañías para la conectividad y el desarrollo del interior del país se resume, por caso, en la esperanza de los distritos del NOA de contar con un centro de distribución aéreo, posiblemente con base en el moderno aeropuerto Benjamín Matienzo de Tucumán, que permitiría explotar la concentración poblacional de la zona, estimada en unos tres millones de personas. Sin embargo, de restringirse la política aerocomercial, ese proyecto podría naufragar.

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