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Bachelet puso la mira en los abusos policiales

Ginebra - La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, exhortó ayer al diálogo en su país y pidió a los manifestantes que salgan a la calle a exponer sus reclamos “de forma pacífica”.

“Exhorto al Gobierno a que trabaje con todos los sectores de la sociedad hacia soluciones que contribuyan a calmar la situación e intentar abordar los agravios de la población en interés de la nación”, expresó Bachelet en un comunicado.

La exmandataria socialista le pidió asimismo a las autoridades que “se aseguren” de que el derecho a la libertad de expresión sea “respetado”.

El estado de emergencia -que limita los derechos de movilidad y reunión- está en vigor en buena parte del país y en las últimas tres noches ha imperado un toque de queda.

La responsable admitió que hay “acusaciones inquietantes del uso excesivo de la fuerza” por parte de las fuerzas del orden y pidió que todos los actos que han derivado en heridos y muertos sean objeto de “investigaciones independientes, imparciales y transparentes”.

“También estoy alarmada por las denuncias de que a algunos detenidos se les habría denegado acceso a abogados, tal y como es su derecho, y que otros han sido maltratados en detención”, citó, pidiendo a las autoridades a que actúen respetando “los estándares internacionales de derechos humanos”.

“Cualquier aplicación del estado de emergencia debe ser excepcional y en base a la ley”, opinó Bachelet.

“Es esencial que todos los actos que han provocado lesiones y muerte, tanto por parte de las autoridades como de los manifestantes, sean sometidas a investigaciones independientes, imparciales y transparentes”, sostuvo Bachelet, que tuvo dos mandatos como presidenta.

En la noche del domingo, el presidente Sebastián Piñera dijo que su Gobierno extendería el estado de emergencia en varias ciudades del país, incluyendo la capital Santiago, y sostuvo que Chile estaba “en guerra contra un enemigo muy poderoso”, en declaraciones que resultaron irritantes para buena parte de la opinión pública.

En lo que parece ser una clara alusión a Piñera y las medidas decretadas por su gobierno, la alta comisionada de las Naciones Unidas consideró además que “el uso de una retórica inflamatoria solo servirá para agravar aún más la situación y se corre el riesgo de generar miedo en la población”.

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