Política

Banco Central: Peña defendió reforma de la Carta Orgánica

El funcionario reiteró una vez más que el Gobierno no tuvo la culpa del "freno a un desarrollo positivo de la economía", y apuntó a "la sequía y los shocks internacionales". Abrazo al FMI y rechazo de la frase "flexibilización laboral" para las reformas en juego.

El viaje a Asia de los últimos días y el malestar de legisladores de varios bloques (incluido el oficialismo) ante una eventual presencia en el recinto de la Cámara baja le permitieron al jefe de Gabinete, Marcos Peña, faltar a Diputados para dar un informe de Gobierno. Sin embargo, en los últimos días, el funcionario envió las respuestas a los legisladores: pidió y defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, blindó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, exculpó al Ejecutivo por la economía y evitó reforzar la idea de “flexibilización laboral” para los debates que deberá empujar Juntos por el Cambio o en caso de lograr la reelección.

“A lo largo de los años, debido a las experiencias vividas tanto en nuestro país como en los países desarrollados y en vías de desarrollo de todo el mundo, se consolidó la convicción de que, para cumplir adecuadamente con el rol fundamental que le encarga la Constitución Nacional, el BCRA debe ser independiente de los vaivenes de la política y funcionar como un pilar institucional de largo plazo. El proyecto de ley presentado, que se encuentra en la Honorable Cámara del Senado para su debate, intenta reformar la autonomía personal de los miembros del directorio del BCRA a través de dos mecanismos: el establecimiento de un mandato más breve y de un procedimiento de remoción más exigente. Por otra parte, la duración propuesta para las autoridades es similar a la vigente en la mayoría de los países, como se puede observar en el documento del BIS (Bank of International Settlements), ‘Issues in the Governance of Central Banks’ (2009)”, señaló Peña.

El jefe de Gabinete, además, dijo que “respecto al artículo” quinto de la iniciativa, “el BCRA informa que la supresión de las referencias a la ciudadanía y a la ‘solvencia’ moral como requisitos para ser director responden a exigencias de nuestra Constitución Nacional que nunca se volcaron a la Carta Orgánica en las reformas anteriores”. En esa línea, explicó: “La Constitución, en su artículo 16, consagra la igualdad de todos los habitantes ante la Ley, y su admisibilidad en los empleos sin otra condición que la idoneidad. Así, el proyecto de reforma se alinea con los preceptos constitucionales: se requiere únicamente la idoneidad en materia monetaria, bancaria o legal vinculado al área financiera para ser director. Exigir la nacionalidad, sea originaria o por naturalización, importa una discriminación para aquellos habitantes del país que se encuentren en similares condiciones -en términos técnicos- para acceder al cargo”.

Para reforzar esa decisión, el jefe de Gabinete aseguró que “el BCRA halla importante tener en cuenta que esta interpretación se encuentra avalada por nuestros tribunales, los cuales han reiterado la imposibilidad de establecer excepciones que excluyan a unos de lo que se concede a otros en idénticas circunstancias”, y disparó: “Además, la exigencia de ser argentino nativo o ser hijo de ciudadano nativo, en el caso de haber nacido en el país extranjero, sólo aparece en la Constitución para el supuesto del Presidente y del vicepresidente (artículo 89), pero no para los legisladores (artículos. 48 y 55) ni aún para los jueces de la Corte Suprema (artículo 111)”.

Con respecto a la economía, Peña no reconoció errores del Ejecutivo: expresó que “la sequía y los shocks internacionales pusieron freno a un desarrollo positivo de la economía argentina, como muestran diversos indicadores económicos”. Luego, agregó: “Al mismo tiempo, el impacto de esos shocks sobre la economía hubiera sido mayor si no se hubiese contado con el apoyo de la comunidad internacional y del FMI. El acuerdo con esta institución ha permitido tener acceso a financiamiento mucho más barato que en el mercado, de manera de poder alcanzar el equilibrio fiscal de una forma más ordenada de la que hubiese sido sin dicho apoyo. También contribuyó a dar mayor estabilidad al tipo de cambio, que desde que se amplió el acuerdo en septiembre solo aumentó poco más del 10%. Esta mayor estabilidad y previsibilidad, junto a una importante cantidad de reformas, permitirán retomar el sendero de crecimiento y generación de empleo”.

En cuanto a los proyectos de reforma laboral en danza, la mano derecha de Mauricio Macri manifestó que “no corresponde al Ejecutivo expedirse” sobre los proyectos en estudio, aunque deslizó la opinión del Ministerio de Producción y Trabajo: “El objetivo de las iniciativas en debate no es ‘flexibilizar’ las normas laborales vigentes o que importen la ‘superexplotación’ de los trabajadores, sino que el objeto es la creación de millones de empleos de calidad. Esta transformación solo se puede llevar a cabo a partir del consenso con todos los actores sociales del mundo del trabajo, fruto de un diálogo serio y comprometido. El desafío del ‘futuro del trabajo’ es permitir la inclusión al mercado de trabajo de millones de trabajadores que se encuentran en la informalidad, sin derechos, ni cobertura de la seguridad social”.

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