Edición Impresa

Benning, no apto para impacientes

El festival porteño recibe hoy a un cineasta de culto, aunque sus films no sean de rápida aceptación. El autor de “Readers” dialogará con el público y se presentará una retrospectiva con sus títulos más importantes.

El director James Benning es uno de los invitados especiales del vigésimo Bafici, festival en el que se exhibirán tres de sus películas y donde ofrecerá hoy una clase magistral sobre su trayectoria. Prócer del cine independiente estadounidense, Benning dialogará con el público a las 15, en la sala 10 del Village Recoleta (con entrada gratuita que puede retirarse desde una hora antes) y luego seguirá con la presentación de sus films "11x14" (1977), su primer largometraje, "Readers" (2017) y "L. Cohen" (2018).

El cineasta trabaja actualmente en la postproducción de "Castle of Language", una película sobre la conexión entre los humanos, más allá de las barreras idiomáticas, a través de la contemplación de dos personas que miran una película de Arturo Ripstein, y para el cual convocó a la actriz argentina Sofía Brito ("Los salvajes", "Eva no duerme"), a quien conoció dando clases en la Universidad Di Tella de Buenos Aires. La propia Brito está presentando en el Talent Buenos Aires, que se realiza en el marco del Bafici, un work in progress de "61. La verdad interior", su primera película como directora, en la que documenta el vínculo de amistad que estableció con Benning en el rodaje de aquel film y a la que define como "una película sobre el proceso de creación de otra película sobre dos personas que están viendo otra película".

"En la proyección de mis películas mucha gente se levantaba a mitad de la función y se iba. Perdía mucho público. El público siempre se siente incómodo con la duración de mis planos", admitió Benning en un diálogo con la prensa.

Periodista: ¿Qué relación existe entre el tiempo prolongado y la percepción en sus films?

James Benning: Si uno observa algo durante poco tiempo es difícil saber qué percibe exactamente. Uno no puede concluir que el viento está soplando en un plano de cinco segundos, porque si no está soplando tal vez sople pronto y si está soplando tal vez frene pronto. Siempre toma mayor duración poder darle sentido a cualquier cosa. Y si algo inesperado sucede en esta larga duración, seguramente cobrará más fuerza. Uno está observando algo que no sucede todo el tiempo y se puede producir algo importante que puede dar algún tipo de iluminación. .

P.: ¿Cuándo empezó a pensar en la contemplación como un estilo posible?

J.B.: Me llegó muy rápido, después de tres o cuatro intentos de hacer mis primeras películas. Tengo un vocabulario escueto acerca del cine y empecé a interesarme más en la posibilidad que me daba de generar nuevos vocabularios. Cuando comencé iba más hacia lo conocido, pero rápidamente lo abandoné y decidí hacer películas de con planos de larga duración. Se fue dando solo. A través de la experiencia, después de haber hecho algunos planos más largos, eso se volvió mucho más interesante para mí.

P.: ¿Sus referencias están más en el plano de lo pictórico que de lo cinematográfico?

J.B.: Llegué al mundo del cine y el arte sin mucho trasfondo, sabiendo poco acerca de su historia. En cierta forma eso me liberó de tener que construir sobre algo que ya existía. Años más tarde me entusiasmé cuando descubrí que había una descripción más amplia del cine y del arte. Y me sentí a gusto dentro de este universo más amplio.

P.: En sus películas se ve una tendencia hacia el orden estructural y matemático, ¿por qué elige ese tipo de formato?

J.B.: Estudié matemáticas y tengo un posgrado. Lo que más me interesa es el proceso elegante que tienen algunos matemáticos para resolver sus problemas. Para un matemático, una solución elegante es resolver un problema que parece muy complejo de una manera aparentemente sencilla. Y eso me inspira. La matemática es una forma de estructura, pero yo considero que mis películas están más cerca de la aritmética, con contenidos complejos y una forma elegante y simple de representarlos.

P.: ¿Experimentó algo nuevo en su estilo en su último filme junto a la actriz argentina Sofía Brito?

J.B.: Este es un abordaje nuevo, aunque tampoco muy diferente de lo que venía haciendo, porque es un único plano largo observando a dos personas, ella y yo, que están mirando una película. Es como una extensión de mi película "Readers".

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario