Economía

BGH: "Las tasas altas están matando al sistema productivo"

El directivo del grupo fabricante de electrodomésticos destacó que la firma viene desarrollando una fuerte diversificación que le permite estar presente en todos los países de la región.

“Las tasas tan altas está matando a todo el sistema productivo”, afirma Marcelo Girotti, CEO de BGH, el fabricante argentino de electrodomésticos y proveedor de servicios que pese a la caída del consumo se reperfila de cara a los próximos años. En una entrevista con Ámbito habló sobre los planes de la compañía, que opera en la mayoría de los países de la región y piensa seguir expandiéndose tras reacomodar su deuda.

Periodista: ¿Cómo está hoy la empresa?

Marcelo Girotti: Estamos en un momento intenso, constantemente transformándonos, y sumamente optimistas por todas las cosas que estamos haciendo. BGH es una empresa que tiene 106 años, hemos pasado por distintos momentos del país y siempre hemos sido una empresa de tecnología. Lo que hemos hecho en los últimos años, fuertemente desde 2013, es diversificar negocios de tecnología y en países. Hoy más que una empresa argentina somos multilatina porque estamos en todos los países de la región, y también exportando conocimiento a zonas como África. Esta diversificación en negocios y países es una fortaleza y hace que siempre haya una ecualización y que no tengamos mucho del negocio concentrado en un solo mercado, y que si le va mal a ese segmento nos veríamos muy afectados.

P.: Dado el contexto económico ¿qué sostiene esa visión optimista?

M.G.: Porque hemos hecho una cantidad de medidas, especialmente en el negocio de consumer que está muy concentrado en la Argentina, que nos han dejado muy bien posicionados hacia adelante. Hemos desarrollado alianzas estratégicas con proveedores que nos permiten llegar de una forma muy competitiva a nuestros clientes en la Argentina. Hemos optimizado mucho nuestros procesos industriales y la infraestructura en la fábrica de Río Grande, que nos ha dejado muy competitivos. Hemos empezado a trabajar con otro grupo de clientes que está mucho más atomizado en el interior del país, no tan concentrado en la Capital Federal, y eso nos está dando una fortaleza muy grande porque tenemos unos socios que están en un segmento que se va a revitalizar antes, y por otro lado hemos bajado mucho nuestros costos financieros lo cual nos genera mucha competitividad. Lo que buscamos es generar valor; en Argentina por ejemplo la producción de algunos productos que generaban valor la hemos dejado.

P.: ¿Cómo cuáles?

M.G.: Celulares por ejemplo. Los productos que hoy fabricamos en Argentina son los mismos que distribuimos en Chile y Perú que son mercados altamente competitivos. Y con el resto de las líneas de negocio, como BGH Tech Partner, estamos muy competitivos. Estamos transformando el negocio, que es muy particular. Se está transformando de la venta de cajas a un esquema más de proveer soluciones, muchas de las cuales están en la nube. Recientemente hemos comentado que uno de nuestros socios estratégicos que es Amazon ha hecho una inversión grande y eso nos va a permitir ser aún más competitivos.

P.: ¿Se van a seguir expandiendo?

M.G.: Estamos viendo ahora, con este tipo de cambio, y donde tenemos un talento muy importante y una ventaja competitiva, en exportar servicios a EEUU y Europa, con mano de obra argentina.

P.: ¿O sea que el tipo de cambio alto les abrió una oportunidad?

M.G.: Sí, la oportunidad para servicios profesionales existe. El desafío es conseguir la gente, que hoy es un recurso escaso. Pero indudablemente tenemos el mismo huso horario, tenemos gente muy capacitada, tenemos más productividad que otros países. Por lo cual Argentina es claramente competitiva en estos niveles para dar servicios profesionales al exterior.

P.: ¿Y en términos de fabricación? ¿Cómo impactó la devaluación?

M.G.: La devaluación de agosto todavía no ha tenido un impacto, porque estamos con volúmenes relativamente bajos para los habituales de la Argentina. Nosotros este año hicimos una venta programada, es decir coordinamos con nuestros clientes las entregas con anticipación, así podemos fijar el precio con anticipación. Y hacemos un ajuste de nuestra planta para entregar esos productos. Con lo cual esta potencial caída de la demanda no nos está impactando, pero hay que reconocer que estamos en volúmenes muy bajos. Pero por otro lado nosotros hemos hecho todos los deberes para ser productivos y muy competitivos con este volumen de demanda, con lo cual nosotros estamos listos para mantenerla, siendo rentables. Ojalá que la demanda se dispare en el mediano plazo.

P.: ¿Qué balance hace de estos cuatro años de gobierno de Mauricio Macri?

M.G.: Una diferencia nuestra es que tenemos planes de mediano y largo plazo siempre en tecnología. Con lo cual las ventajas coyunturales tratamos de evitarlas. Para hacer una evaluación tendría que ser bastante amplia. Por ejemplo, a lo que hace a infraestructura las empresas estos últimos cuatro años han avanzado mucho. Porque si las empresas no se adaptaban a esta transformación digital probablemente desaparecían. Acá nosotros hemos encontrado en este segmento en particular una oportunidad para ayudar a nuestros clientes a transformarse, y creo que esto se va a seguir dando, porque es un fenómeno mundial que llegó para quedarse. Y hay muchas empresas que aún no lo están haciendo y lo necesitan porque si no va a venir otro y le va a sacar su negocio. En esto nos fue muy bien. En cuanto al consumo obviamente cayó. Lo que pasó es que quedó a niveles muy bajos, pero por otro lado en el negocio de los electrodomésticos los precios están acordes a los precios de los mismos productos en otros países de la región. Y en los productos donde más dispersión hay nosotros no estamos compitiendo.

P.: Están igual en precio pero no en financiación…

M.G.: Bueno, ese es un problema grave que está teniendo todo el país, en el que todos los bienes que son durables o semidurables para poder tener un volumen razonable necesitan financiamiento. Estamos con un consumo anual de este tipo de bienes muy por debajo del de otros países de la región. Esto afecta incluso el recambio de tecnología por productos más eficientes en el consumo de energía, que pueden hacer ahorrar a los consumidores. Afortunadamente desde hace algunos meses se volvió a implantar el programa Ahora 12 y Ahora 18, lo que hizo que mucha gente volviera interesarse por el recambio. Pero el financiamiento es clave.

P.: Y el tarifazo entonces parece una oportunidad perdida para impulsar ese recambio

M.G.: Sí, yo creo que lamentablemente la devaluación y la inflación han tenido un impacto en toda la economía, no solo en nuestro sector. De todas maneras creo que lo que más afectó fue la falta de financiamiento, y en términos energéticos, quizás no tanto en consumer pero sí en un segmento más corporativo donde se puede invertir en ahorro energético, lo que falta es una previsibilidad de cómo van a evolucionar las tarifas.

P.: ¿Cómo está hoy el mercado?

M.G.: El mercado de electrodomésticos ha tenido una caída según el segmento de entre 30 y 40% desde el 2017. En el mercado de soluciones IT hubo una caída menor en volumen, pero ese mercado está migrando a servicios, con lo cual es muy difícil estimar.

P.: ¿Cómo ve la situación laboral?

M.G.: En nuestras plantas de producción no tenemos suspensiones. Estamos trabajando bien y esperamos tener todo el apoyo del gremio, como lo tuvimos hasta ahora, para seguir así. Firmamos un acuerdo como el de Vaca Muerta. Hemos firmado un pacto social en el que nos comprometimos a mantener los puestos de trabajo y a otorgar un aumento de 30%, lo cual sabemos que va a ser menor que la inflación, pero las empresas están llevando a cabo un esfuerzo muy grande porque en esta caída de demanda mantener los puestos de trabajo es un desafío muy grande.

P.: ¿Y la estructura impositiva?

M.G.: No escapamos a las generales de la ley, con todo lo que es Ingresos Brutos, hay una carga impositiva en los distintos negocios que tenemos que se van superponiendo y que nos genera falta de competitividad comparada con otros países. Ahí hay mucho por hacer.

P.: Hicieron una reestructuración de deuda hace poco...

M.G.: En realidad no fue una reestructuración. Fue un reordenamiento. No tocamos el capital ni los intereses devengados. Lo que hemos hecho es revisar las tasas de interés y aumentado el plazo. Hubo un aporte importante de los accionistas para esto. Y pusimos una serie de activos como garantía para dar tranquilidad a los acreedores de que íbamos a poder afrontar los pagos. Lo que queremos destacar es el apoyo de nuestros accionistas, y que pudimos bajar la tasa, que impacta en los precios de nuestros productos.

P.: ¿Qué genera en el sector cuando se conocen las noticias de que una empresa cierra en la Argentina?

M.G.: Mucha tristeza. Nuestro rol es, además de llegar con productos de calidad, es generar empleo y valor. El hecho de que cierren tantas empresas es un indicador importante. Se ha minimizado el impacto que tiene el consumo interno para el crecimiento del país, y esto ha hecho que empresas que eran muy sólidas y que tienen modelos de negocio sustentables estén desapareciendo. Estamos viviendo un momento en que el mercado está superdeprimido. Estamos llegando a niveles nunca vistos. Por la extensión de la crisis yo creo que puede llegar a ser peor que la de 2001; porque la de 2001 fue muy profunda pero se resolvió rápido y esta viene siendo muy larga. Y obviamente a lo que aspiramos es que rápidamente vuelva el consumo interno, de la mano del crédito. Lo que está pasando acá no pasa en ningún otro país, que una persona tenga que comprar un electrodoméstico, una moto, un auto, de contado porque no tiene acceso al crédito. Esto tiene que cambiar. Que las tasas estén tan altas está matando a todo el sistema productivo, independientemente de qué negocio estemos hablando, porque ya no es un tema de si es el negocio adecuado o no, sino que es general. Argentina es un país donde el mercado no es ni chico ni grande, estamos en un término medio. Entonces el mercado interno no es un tema menor. No se puede importar absolutamente todo y no tener fábrica de nada. Necesitamos tener fábricas que generen productos competitivos y que nos den alguna ventaja con el resto del mundo. Tenemos que tener una industria electrónica que vaya en línea con el desarrollo de la industria a nivel global, potenciarla.

P.: Ahí hay otra política errática, porque ni se fomentó la industria local ni la apertura de importaciones generó mejores precios

M.G.: Es correcto. Nosotros no tenemos un problema porque hay importaciones, el problema es que cayó la demanda, por la falta de financiamiento, que es un tema muy grave y que lleva ya dos años. También está el problema de que los salarios no acompañaron la inflación. Esto ha tenido un impacto en el poder adquisitivo, ha pegado en el consumo interno, y por ende le pega a las empresas y se genera un círculo vicioso muy negativo.

P.: ¿Cómo ve el próximo año?

M.G.: Tenemos un optimismo cauto. Más allá de quién esté a cargo de la gestión el próximo mandato lo que creemos es que va a haber una demanda que va a crecer lentamente, pero las tasas tienen que bajar. Tiene que haber financiamiento no solo para el consumo sino también para las inversiones de capital. Que necesitamos recibir inversiones para poder poner a full algunos de los motores que vamos a tener hacia adelante, como el campo, Vaca Muerta, la sociedad del conocimiento. Las propuestas de los candidatos están bastante en línea y me parece que no hay muchos escenarios posibles que no tengan en cuenta esto. Quedó probado en estos dos años que una política monetaria superrestrictiva, focalizada solamente en cómo se llegaba a ciertos objetivos sin tener en cuenta cómo esto iba impactando en la economía, fue un error y me parece que es una vuelta de página que ya se ha dado. Creo que vamos a tener un 2020 mejor que 2019. Y nosotros estamos listos para eso.

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