Secciones Especiales

Bienestar y relax del otro lado de la cordillera

Sumergirse en piscinas naturales de agua caliente, ricas en minerales y enclavadas en medio de bosques nativos, con montañas nevadas como telón de fondo, es uno de los placeres que regalan las fuentes termales en Chile.

Pozones y manantiales de agua que emanan de las entrañas de las zonas volcánicas del país. Rocas porosas que realizan un efecto de olla a presión, entibiando las aguas provenientes de lluvias y napas subterráneas, que poseen propiedades curativas, cosméticas y de relajación. Bienestar y conexión con la naturaleza que en Chile es sinónimo de fuentes termales. Y es que visitar estas verdaderas piscinas de felicidad, es más que sumergirse en aguas calientes, es vivir una experiencia que mezcla ocio, aventura y paisajes prístinos.

De Atacama a la Patagonia

Regalo para el alma, el cuerpo y la mente, que gracias a la bondadosa Cordillera de los Andes se refleja en 270 fuentes termales en Chile, distribuidas de norte a sur, pudiendo disfrutar de sus propiedades en medio del desierto de Atacama o en la exuberante vegetación Patagónica.

El sur de Chile posee la mayor concentración de Termas de Sudamérica y su uso se remonta a los pueblos originarios, que hace miles de años hacían uso de sus múltiples beneficios.

Además de la diversión que implica bañarse en piscinas naturales de agua caliente, de los paisajes fascinantes que las rodean y de todas las actividades que proponen los centros turísticos, el agua que surge de las capas subterráneas se ha convertido en un tratamiento medicinal recomendado tanto por médicos como por expertos en terapias alternativas.

En efecto, gracias a las altas temperaturas, el agua de las Fuentes Termales aumenta la oxigenación del cuerpo, los tejidos mejoran su nutrición, aumenta el metabolismo y estimula el sistema digestivo. Incluso, muchos centros termales del sur de Chile embotellan el agua mineral para beberla.

Una por una:

Termas de Polloquere

A más de 4 mil metros de altura se encuentra una de las fuentes termales en Chile más calientes del país. Las Termas de Polloquere poseen aguas color turquesa y alta concentración de minerales que bordean los 60ºC, y aunque no cuenten con infraestructura, su acceso es gratuito y propone zonas de picnic y camping.

Ubicadas en el Parque Nacional Lauca, estas Termas son verdaderas piscinas medicinales, famosas por su carácter recreativo y para tratamientos de salud. Además, la zona está rodeada de ñandúes, flamencos, patos, vicuñas, alpacas y llamas, entre otras especies, que permiten relajarse observando la singular fauna del lugar.

Termas de Mamiña

En pleno desierto de Atacama se encuentran las Termas de Mamiña. Antiguo asentamiento indígena, cuenta la leyenda que un jefe Inca bautizó a este Valle como “Niña de mis ojos” (Mamiña), ya que su hija recuperó la vista al utilizar las aguas termales del lugar para curar sus ojos.

Sus cálidas aguas, instaladas en lo alto de un valle, permiten disfrutar de un desértico paisaje con vista a cultivos tradicionales de terrazas escalonadas, edificaciones creadas en el período colonial español, que hoy administran descendientes de Aymaras y Quechuas.

Termas de Puritana

Consideradas una de las mejores Termas de Chile, las Termas de Puritana son un complejo de 8 piscinas termales ubicadas a 30 km de San Pedro de Atacama. Sus aguas alcanzan hasta 33°C y componen un conjunto de pequeñas cascadas y pozas escalonadas.

Las instalaciones del lugar, escondidas entre los áridos paisajes del desierto de Atacama, son sencillas, modernas y cómodas, logrando no alterar el entorno natural. Así, cada posa de aguas tibias, refrescantes y revitalizantes están conectadas por pintorescas pasarelas de madera.

Sus aguas son sulfurosas y muy recomendadas para aliviar las enfermedades reumáticas, el cansancio y el estrés. Además, se puede visitar los alrededores llenos de atractivos naturales y arqueológicos.

Termas

Termas Laguna Verde

Ubicadas en el Parque Nacional Tres Cruces, estas termas son una serie de pozas naturales, que afloran a orillas de la laguna cordillerana Laguna Verde, conocida por sus altísimos niveles de salinidad.

Rodeada de un espectacular pai-saje desértico, regala una imperdible vista a las cumbres nevadas de iconos turísticos como el volcán Los Ojos del Salado y el cerro El Muerto.

La experiencia combina las frías aguas del lago con las cálidas aguas que brotan de las termas, transformando la experiencia en una divertida aventura al aire libre.

Termas del Plomo

Ubicada a pocos kilómetros de Santiago, llegar hasta estas termas cordilleranas es un placer para la vista y el alma, ya que recorre un abundante entorno natural guiado por el río Maipo y próximas al impactante Embalse del Yeso.

Rústicos pozones naturales, las aguas de Las Termas del Plomo provienen del Volcán San José y sus aguas oscilan en los 37°C. Se recomienda visitarlas entre los meses de noviembre a abril, ya que en periodos de baja temperatura puede dificultarse el acceso hasta este centro del ocio.

Termas Valle de Colina

En plena alta montaña, a los pies del Volcán San José y a 140 km. de Santiago se sitúan estas termas compuestas de 9 pozones al aire libre, organizadas en terrazas escalonadas.

Sus aguas son altamente mineralizadas y pueden llegar hasta los 55ºC en las pozas más altas. Formadas por depósitos calcáreos que deja el agua termal, este centro se integra perfectamente en el entorno natural, permitiendo apreciar la majestuosidad de la Cordillera de los Andes desde sus cálidas y curativas aguas.

Termas de Huife

Inmersas en un espectacular paisaje precordillerano, rodeadas de bosques nativos y milenarias araucarias, las Termas de Huife se ubican a orillas del río Liucura y a 133 km. de Temuco. Sus aguas fluctúan entre los 38 y 40 °C, y la componen tres piscinas al aire libre que permiten disfrutar de las altas temperaturas y luego refrescarse en las frías aguas del río.

Ideal para los que buscan una escapada de desconexión, estas termas gozan de una excelente infraestructura que ofrece diversos servicios que permiten deleitarse con buena gastronomía, masajes y una serie de actividades recreativas.

Termas Puyehue

En la entrada a la Patagonia de Chile, a los pies de la Cordillera de los Andes y a orillas del río Chanleufú, se encuentra el Parque Nacional Puyehue, un santuario de la naturaleza famoso por la belleza de sus bosques húmedos, en él encontramos hoteles, cabañas, refugios, domos y exquisitas aguas termales.

Entre los bosques de alerce, lingues, mañíos y coigües surgen piscinas termales, techadas y al aire libre que nacen de forma natural. En ellas se mezclan la virtud de las agua calientes y la belleza natural que el parque brinda.

Además de sus aguas puras y cristalinas, de origen glaciar y provenientes de vertientes, se proponen baños de azufre y barro, terapias cosméticas, masajes y actividades de desintoxicación corporal.

Termas de Puyuhuapi

Rodeadas de un bosque nativo de lengas y coigües, montañas nevadas y glaciares, las Termas de Puyuhuapi se encuentran ocultas en medio de los fiordos de la Patagonia, a tan solo 15 minutos de navegación desde la Carretera Austral.

Sus fuentes termales provienen de un ventisquero y son consideradas una de las mejores, más exclusivas y más australes de Sudamérica. Gracias a sus instalaciones de primer nivel, este centro wellness propone un equilibrio perfecto de sofisticada y premeditada simplicidad.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Temas

Dejá tu comentario