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Bolsonaro consolida su alianza con Trump en su primer viaje internacional

El republicano lo recibirá mañana en el Despacho Oval. Se prevé que ambos mandatarios acuerden incrementar el comercio bilateral y discutan la crisis de Venezuela. Sellarán el entendimiento que avala que Washington utilice la base espacial de Alcántara en Brasil.

Washington - El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, llegó ayer a Estados Unidos, donde se reunirá mañana con su homólogo Donald Trump para sellar una naciente alianza conservadora, fortalecer lazos económicos y militares y aumentar la presión sobre Venezuela.

Se trata del primer viaje oficial de Bolsonaro al exterior desde que asumió el poder el 1 de enero. Rompió así con la tradición histórica de sus antecesores -Fernando Hernique Cardoso, Lula da Silva, y Dilma Rousseff- de hacer de Argentina la primera escala internacional del nuevo presidente.

“Por primera vez en mucho tiempo, un Presidente brasileño que no es antiestadounidense llega a Washington. Es el comienzo de una alianza por la libertad y la prosperidad, como los brasileños siempre desearon”, escribió Bolsonaro en Twitter.

El ultraderechista viajó acompañado de seis ministros, entre ellos el canciller Ernesto Araújo, el titular de Economía Paulo Guedes y el de Justicia y Seguridad, Sergio Moro.

Su hijo y diputado federal Eduardo Bolsonaro -sumamente activo en las articulaciones con representantes de la ola neoconservadora mundial- ya se encontraba en Estados Unidos.

El mandatario brasileño estará en Washington hasta mañana y está alojado en la Blair House, la residencia oficial para huéspedes situada frente a la Casa Blanca.

Además, Bolsonaro aprovechará su estancia en la capital estadounidense para reunirse con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y participará en varios foros sobre las oportunidades que ofrece la economía brasileña.

Anoche se disponía a cenar en la residencia del embajador de Brasil en Washington con “varios formadores de opinión”.

De acuerdo con fuentes diplomáticas, al encuentro asistirían el escritor brasileño Olavo de Carvalho, considerado el gurú de Bolsonaro, y Steven Bannon, el controvertido exasesor del presidente de Estados Unidos.

En la tarde de ayer unas 50 personas se congregaron frente a la Casa Blanca para protestar con pancartas que rezaban “Bolsonaro asesino” y “Liberen a Lula”, en referencia al expresidente de izquierda (2003-2010) condenado a 12 años de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Uno de los ejes de la agenda con Trump es la crisis en Venezuela. La férrea oposición a lo que ambos gobiernos consideran una “dictadura” en el país caribeño es uno de los temas que más une a los dos mandatarios.

Estados Unidos está al frente de los más de 50 países -entre ellos Brasil- que reconocen al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino, y ha aplicado sanciones económicas y un embargo al crudo de Venezuela, crucial para la economía del país latinoamericano, que empezará a regir el 28 de abril.

“Brasil y Estados Unidos juntos asustan a los defensores del atraso y de la tiranía alrededor del mundo. Los que tienen miedo de alianzas con un país libre y próspero? ¡Es lo que hemos venido a buscar!”, escribió en redes sociales.

El jueves Bolsonaro anunció que durante su visita se firmará un acuerdo de salvaguardias tecnológicas que permitirá el uso de la base de Alcántara (norte de Brasil) para lanzamiento de cohetes estadounidenses.

Será un acuerdo “muy importante”, dijo. “Estamos perdiendo mucho dinero en esa región. Podríamos estar lanzando satélites de todo el mundo”, había afirmado esta semana. La base de Alcántara, en el estado de Maranhao, tiene una ubicación ideal para los lanzamientos, ya que está muy próxima a la línea del ecuador, lo que permite economizar hasta 30% del combustible o llevar más carga.

Se espera asimismo que ambos mandatarios discutan medidas para aumentar el comercio bilateral y el ingreso del gigante sudamericano en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Después de Estados Unidos, Bolsonaro visitará Chile y a fin de mes viajará a Israel, en una muestra clara de su tentativa de acercamiento a gobiernos que considera comprometidos con sus opciones ideológicas conservadoras y económicamente liberales.

Agencias AFP y Ámbito Financiero

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